Un genial José Manuel Calderón no pudo celebrar su actuación perfecta en un partido de la NBA con un triunfo porque los Hornets de Nueva Orleans se lo impidieron al ganar de visitantes por 91-99 a los Raptors de Toronto, que rompieron racha de dos victorias consecutivas.
A pesar de la derrota, el gran protagonista del partido fue sin discusión el base español que en 34 minutos de acción aportó 22 puntos con siete asistencias y tres rebotes, sin que fallase ninguno de los tiros que lanzó a canasta para lograr su primer partido en la NBA perfecto.
Calderón hizo ocho tiros a canasta y los anotó, incluidos cinco que fueron triples, y también acertó con el único que lanzó desde la línea de personal para extender a 56 sin fallos en lo que va de temporada y a 64 desde los últimos partidos de la pasada liga, así está a solo diez de batir el récord histórico de la liga profesional americana.
A pesar del gran partido de Calderón, que le ganó el duelo individual al base Chris Paul, los Hornets respondieron con una mejor labor de equipo con cuatro titulares en doble figura y un reserva de lujo, como fue el alero James Posey, que iba a ser el factor sorpresa del partido.
Además los Hornets siempre tuvieron en cada cuarto a un jugador decisivo, encabezado por el alero David West que lideró el ataque de su equipo con 29 puntos y nuevo rebotes para que consiguiesen un 48 por ciento de cierto en los tiros de campo, comparado al 40,3 de los Raptors.
Los Hornets también superaron a los Raptors en los triples con un 36,4 (12-33) por ciento de acierto por el 33,3 (8-24) de los Raptors, que cinco de ellos fueron solo de Calderón.