Fractura entre los colectivos afectados

L. P.

PONTEVEDRA

Todo iba según el guión escrito para escenificar la unión vecinal frente al perímetro de la Brilat. Incluso cuando se le preguntó al portavoz de la comisión por las voces que aseguraban que esta había nacido politizada y este lo negó taxativamente, no se oyó ni un murmullo, ni una frase fuera de lugar.

Así discurría la rueda de prensa hasta que se le preguntó al presidente de la comunidad de montes de Salcedo, también miembro de la comisión de afectados, por su opinión. Sus primeras palabras fueron un anticipo de lo que luego pasó: «Estamos juntos pero no revueltos».

Tras aclarar que iba a hablar en nombre de los comuneros, Pastor Torres criticó que la asociación Héroes do Campo da Porta se pusiese «en marcha quince días después de que esta bomba explosionase, no me dejó ni explicar los pasos que habíamos dado». Es por ello que remarcó que no quería su agradecimiento.

Apenas le dejaron continuar. Fernando Pintos, alzando la voz, consideró que se estaba adentrando en el terreno político, por lo que le invitó a abandonar el local de la asociación de vecinos Castelao. «Yo soy el portavoz. Aquí se convoca esta rueda de prensa para esto. Se queres contestar á pregunta, ben, e senón convoca unha rolda de prensa».

Ya en el exterior de la sede vecinal, Pastor Torres señaló que, tanto la comunidad de montes como otras asociaciones de Salcedo, caso de San Martiño, se sienten ninguneadas por Héroes do Campo da Porta. «Ya no se puede aguantar. ¿Una cuestión política? Pues claro. Esa asociación tiene una connotación claramente política con el Bloque. Vieron que no eran capaces de controlar esto y...».

Lamentó que desde Héroes do Campo da Porta no se hubieran dirigido a la comunidad para interesarse por los pasos que ya se habían dado en la defensa de los intereses vecinales. Asimismo, aludió a que los integrantes de la comisión han sido nombrados a dedo y que ninguno, excepto uno, esté afectado por el perímetro. «¿Con qué pasión nos van a defender?».