Las rotaciones, por convicción, pero nunca por moda o capricho

La Voz

PONTEVEDRA

Lotina echó mano ayer de su ideario futbolístico en vísperas de un partido clave para el Deportivo. Su primer objetivo, recordar que, al margen de la entidad del rival, no habrá renuncia al credo lotiniano: orden defensivo, posesión del balón y fútbol combinativo.

«Tenemos una manera clara y concreta de jugar y con eso morimos -espetó el preparador vasco-. A partir de ahí, en cada partido queremos hacer hincapié en dos o tres aspectos que considero que son importantes. Esa es mi manera de trabajar», expuso el preparador.

El segundo objetivo de su rueda de prensa fue aprovechar la trascendencia del partido para motivar al plantel con la idea de que hay minutos para todos (excepto Aouate y Munúa, con los que no cuenta). Según Lotina, las rotaciones no se hacen por capricho, sino porque confía en el nivel general del equipo.

«Considero que un entrenador, independientemente de los resultados que obtenga, demuestra que es bueno y competente cuantos más jugadores de la plantilla den el máximo nivel, cuantos más futbolistas crezcan con él», expuso.

«Para mí el siguiente partido es el más importante, ahora el de Noruega, aunque obviamente con un ojo puesto en el del domingo, y voy a meter a la gente con la que estoy convencido de que puedo ganar. No voy a hacer rotaciones porque sí, porque está de moda o porque la gente lo diga, y ahora estoy con mucha confianza en el equipo», agregó.