Siete años de trámites y papeleos en la versión más moderna

La Voz

PONTEVEDRA

Los más viejos del lugar dicen que a comienzos de los 60 Pontevedra ya tenía una circunvalación proyectada por el anillo de A Eiriña. Hay que esperar a los 90 para que Fomento, con Pérez Touriño en la Secretaría de Infraestructuras, se plantee una vía perimetral para sacar el tráfico de la carretera de Ourense por la ciudad. Aquel intento, finalizó con un proyecto de carretera de penetración desde Bora que fue rechazado por el Concello.

En su versión más moderna, el cinturón pontevedrés comenzó a tramitarse a finales del 2001 con el encargo del anteproyecto por Álvarez Cascos en la jornada de reflexión de las autonómicas. Tras dos polémicas exposiciones públicas, en el 2003 y en el 2005, en septiembre del 2007 se formuló la declaración de impacto favorable. En julio, fueron licitados los proyectos de los tramos Vilaboa-A Ermida y A Ermida-Pilarteiros (carretera de Campo Lameiro). En total, siete años de trámites y papeleos a añadir al calendario que pueda pactarse ahora.