31 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
Que todos los ciudadanos que paseen a partir del día 3 por Pontevedra tengan que hacerlo pinzándose la nariz, es una cuestión de voluntad de todas las partes implicadas de alcanzar un acuerdo asumible para todos. De la empresa, en primer lugar. Del Ayuntamiento de Pontevedra, en segundo, y también de los trabajadores, sin dejar de reconocerles por ello su derecho a la huelga.