Pues no, el mito de los escasos modales en la mesa que cultivaban nuestros antepasados en la Edad Media no es cierto. Esa imagen -que en muchos casos viene distorsionada por el cine o la literatura- de energúmenos engulliendo a lo salvaje no se corresponde, según Erundina Louro, con la realidad. Todo lo contrario, imperaban las buenas costumbres. «A relixión cristiá-señaló ayer- impuña a moral e o valor da templanza e o que se consideraba de bo gusto era tratar ben aos invitados ou o de dar de comer primeiro á persoa máis importante, costumes que en certa maneira permañecen na cultura de hoxe». Louro, orientadora de los cursos de la Forga (Fundación para a Orientación Profesional, Emprego e Formación en Galicia), abrió ayer el ciclo de charlas sobre la Feira Franca con un relatorio que versó sobre la gastronomía y las costumbres en el Medievo. Eso sí, al hablar de los productos que se consumían por aquella época no escatimó críticas con algunas lindezas que se cometen en la fiesta pontevedresa: «É bastante duro ver tortilla de pataca na Feira Franca, pois o tubérculo veu de América tralo Descobrimento», al tiempo que abogó a que por un día se renuncie a ese producto. Conferencia. En la charla Louro hizo hincapié en el aspecto cultural de la gastronomía y en cómo está influenciada por los productos que llegan tras el viaje de Cristóbal Colón, como los pimientos, que no se conocían antes aquí. También habló del orden de las comidas de nuestros antepasados: primero las frutas -principalmente peras, pero también manzanas, cerezas, ciruelas y cítricos-, luego el plato principal y después la sopa. Algo parecido a lo que se sigue haciendo en muchos lugares, primero el cocido y encima el caldo. Además, los más pobres compartían olla, «o mesmo que sucede hoxe en moitas culturas africanas e árabes».
Otro de los rituales es el que se refiere a la tabla sobre la que se disponían los alimentos y, por supuesto, los comensales. Una tabla como en la que ayer comieron las cuarenta personas que participaron en la primera de las jornadas de menús medievales que se desarrollan hasta hoy en el CIFP Carlos Oroza. Orejas, torreznos, caldo gallego, asados medievales (pollo, panceta, chorizo, cerdo y codorniz), carne ao caldeiro, tortas y frutas y, para rematar, queimada, integraron el menú que sirvieron los alumnos del centro en el comedor Álvaro Cunqueiro, especialmente ambientado para la ocasión con escudos, banderas y carros. Hoy podrán repetir platos, si reservan plaza en el centro, al precio de diez euros. La cita es a las 14 horas.