La regulación, se antoja que definitiva, de la práctica del botellón en Pontevedra está más cerca. El pleno que celebrará el viernes la corporación municipal volverá a debatir el texto de la ordenanza reguladora de convivencia ciudadana tras el pertinente período de exposición pública y de presentación de alegaciones.
Antes de debatir la ordenanza, el pleno del Concello analizará la única alegación que se ha presentado, que con toda probabilidad será rechazada ya que carece de base legal, según indicó ayer el concejal de Protección Cidadá, Guillerme Vázquez. El dictamen en comisión ya fue unánime de rechazo de esta alegación.
Así las cosas, Vázquez prevé que se repita la votación del pleno de febrero, cuando los tres grupos municipales respaldaron unánimemente la aprobación inicial de la nueva ordenanza.
Una vez que se solvente el trámite del próximo viernes, el Concello dará traslado del texto a la Consellería de Presidencia y a la Subdelegación del Gobierno. Ambas instituciones tendrán un plazo de quince días para emitir un informe sobre la ordenanza. Si es favorable, se remitirá al Boletín Oficial de la Provincia, y entrará en vigor al día siguiente de ser publicada.
A partir de entonces el Concello tomará decisiones. La más importante, habilitar como único espacio autorizado para practicar el botellón el parque de Rosalía de Castro, al lado del recinto ferial.