Lores se pasea por el arrabal

PONTEVEDRA

El alcalde recorre a pie varias de las calles reformadas en el entorno de Santa María y A Moureira

26 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

No hay nada mejor para un político que pisar la calle para tener contacto con la realidad. Y si es una calle recién reformada, mejor que mejor.

Con ese espíritu salió ayer de su despacho el alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores. Acompañado el concejal de seguimiento de Obras, Guillerme Vázquez, por el arquitecto municipal, Ángel Velando, y por media docena de técnicos de diversas empresas constructoras, el alcalde salió a pasear por las calles que ya han sido reformadas dentro del plan de recuperación del arrabal de Santa María y A Moureira: Xan Guillerme, Pardo Bazán, plaza de Concepción Arenal, García Alén, callejón de San Bartolomeu, Alfonso XIII, Monteleón, rúa Nova de Arriba, rúa Nova de Abaixo y, cómo no, el paseo de Colón. Queda todavía bastante por hacer -sobre todo la reforma de Arzobispo Malvar donde aun no se ha movido ni una piedra-, pero Lores quiso conocer ayer lo que ya se ha hecho.

Con los vecinos

Y, ya se sabe, es poner el alcalde un pie en la calle y pararse cada diez metros para atender a ciudadanos. Que si la licencia de mi casa va lenta, que si los obreros provocan polvo y me afecta a los oídos, que si el tráfico está fatal, que si el bolardo está mal puesto y los coches no pueden girar, que si la rotonda de Colón no sirve para nada, que si está muy bien que quiten los bolardos de piedra, que si hay que atender más a los vecinos y menos al despacho, que si...

Fernández Lores, que ya tiene muchos años de experiencia política a sus espaldas, atiende a todos y cada uno de los vecinos que le abordan por la calle. Otra cosa sería comprobar luego si las demandas son finalmente atendidas o no.

Ayer, el alcalde se mostraba satisfecho de las obras que se han llevado en un entorno «histórico» de la ciudad de Pontevedra. Especialmente de la reforma del paseo de Colón, que ha contribuido, afirmó, a «dignificar» una de las entradas principales a la ciudad de Pontevedra.

Ante los medios de comunicación reiteró, como ya ha hecho en muchas ocasiones, que la reforma no se limita a cambiar el pavimento: también se renuevan los servicios subterráneos, se separan pluviales de residuales, se renueva a iluminación... «Mellora a calidade de vida dos veciños», insistió Lores en un discurso que habrá repetido decenas de veces en los casi nueve años que lleva como alcalde.

Lores volverá a la zona el próximo miércoles, para celebrar una fiesta de «fin de obra» que ayer, cuando su convocatoria apenas era un rumor si confirmar ya despertó las primeras críticas. «¿Por qué celebran con una fiesta que han hecho su trabajo?», se preguntaba, molesto, un vecino.