Un zoológico solo para perros

Nino Soto

PONTEVEDRA

Un vecino de Sanxenxo lleva años luchando contra el Concello para obtener una licencia y legalizar así su finca de animales

30 mar 2008 . Actualizado a las 03:00 h.

La cantidad exacta de perros que conviven con Juan José González Outón en su casa de Catadoiro, en la parroquia de Adina, es indescifrable. El Ayuntamiento de Sanxenxo pretende llevar los canes a la perrera, mientras que su dueño, ante la situación actual, insiste en que el gobierno local le otorgue una licencia para instalar en su propiedad un núcleo zoológico, y mejorar así las condiciones de alojamiento de los animales.

Sus vecinos denunciaron que los perros están sucios y que sus ladridos rompen con la tranquilidad que se respira en el lugar de Catadoiro. Desde la casa consistorial se reveló que González Outón tramitó una solicitud para abrir una perrera, medida que él mismo afirmó que no llevó a cabo.

«Los perros se encuentran adecuadamente cuidados», subraya el vecino, para agregar que la Xunta había analizado los pormenores de su propiedad, y que «las instalaciones consisten en un recinto vallado, sin que se aprecie falta de higiene» en los animales.

Juan José González también ha intentado la diplomacia. De hecho, solicitó en numerosas ocasiones entrevistarse con la alcaldesa, Catalina González, sin que de momento haya tenido suerte. «No me recibió», sentencia el vecino de Catadoiro, para recordar que en la actualidad una resolución del Concello en su contra ha sido recurrida ante los juzgados de lo contencioso-administrativo.

PXOM

El número de perros que se encuentran en la finca de González Outón es variado, aunque él mismo afirma que no son los 50 ni los 100 que denuncian sus vecinos. El vecino de Adina apuntó que solicitó la licencia de núcleo zoológico para su granja de animales en una zona que, de acuerdo con el Plan Xeral de Ordenación Municipal, se permite la existencia de «vaquerías, cabrerías y actividades de cría, engorde y matanza de animales de corral y ganado, así como clínicas veterinarias».

De hecho, As Chouzas, lugar donde está la propiedad de González Outón, está catalogada como núcleo rural, y por lo tanto, predominan las edificaciones unifamiliares extensivas, es decir, hogares que cuentan con su propia parcela de terreno. «En los terrenos suelen encontrarse estructuras auxiliares dedicadas al desarrollo de actividades agropecuarias, como son las huertas, gallineros, establos o alpendres, dedicadas generalmente para el autoconsumo».

De perder la contienda, las dos o tres docenas de perros que posee González Outón tendrían que trasladarse a una perrera, «y su sacrificio es previsible». «La concesión de la licencia -añade- me permitiría cuidar a mis perros».