Surgen más dudas sobre el remate de las obras de Pasarón

A. Castroverde

PONTEVEDRA

La fecha de remate de las obras de Pasarón esta aún en el aire. La refinanciación del proyecto fue presentada en octubre como el paso final para despejar todas las incógnitas e e inconvenientes que afectaban a la obra. Tres meses después, las dudas han vuelto a surgir y, en estos momentos, el calendario está de nuevo abierto.

Hace algo más de una semana, se celebró en el Pazo Provincial la enésima sesión de la comisión de seguimiento de las obras a fin de abordar el problema de las planchas de la nueva cubierta que volaron con el temporal. Aunque no se dio cuenta oficialmente del asunto, fuentes que siguieron de cerca la reunión indicaron que se produjo un «intenso» diálogo entre el presidente de la Diputación, Rafael Louzán y un asesor que le acompañaba con la representación de la empresa constructora y con la parte técnica. Este diálogo se centró en la fecha de terminación de la grada de tribuna y, siempre según las referencias obtenidas de las conversaciones, celebradas a puerta cerrada, el asunto quedó sin definir totalmente.

A la salida de la reunión, Louzán comentó a los informadores que en breve se celebraría otra reunión de la comisión de seguimiento para fijar la fecha de conclusión de las obras, pero sin dar cuenta de este cruce de pareceres.

Sin embargo, la propia Diputación había anunciado a mediados de octubre que la nueva grada de tribuna estaría concluida para el mes de junio, es decir, a tiempo para la disputa de una nueva fase de ascenso a Segunda A por el Pontevedra CF.

Las fuentes consultadas apuntan, sin embargo, que esta fecha no quedó garantizada en la última reunión de seguimiento por lo que habrá que esperar ahora al siguiente encuentro que, de momento, no tiene fecha.

Grada de preferencia

Un mes después de la conclusión de la grada de tribuna, tendría que comenzar el derribo de la vieja grada de preferencia. Esta grada, la última en abordarse de las cuatro del estadio, se remataría a su vez a finales del 2008 o comienzos del 2009.

El problema de fechas es el tercero de importancia que surge en la construcción del nuevo estadio pontevedrés. El pasado mes de agosto se planteó la necesidad de aumentar el presupuesto de la obra. Concello y Diputación, las dos administraciones que financian básicamente el nuevo estadio, aceptaron finalmente elevar el gasto de 7,2 a 12,9 millones sin exigencia alguna de responsabilidad política o técnica.

Hace algo más de una semana, tras volar parte de la nueva cubierta, el problema se zanjó con un compromiso de refuerzo de las sujeciones de las planchas transparentes para que pasen a resistir vientos de 176 kilómetros por hora en vez de los 136 km/h previstos inicialmente.