Año nuevo con estreno de disco

Chelo Lago consuelo.lago@lavoz.es

PONTEVEDRA

El recién estrenado año se presenta muy positivo para el cantante brasileño Gustavo Almeida. Afincado en Pontevedra desde hace ya diez años -vino para jugar al futbol y acabó haciendo de su entonces afición, la música, su profesión-, el próximo lunes retornará temporalmente a su tierra natal para grabar su segundo disco, un trabajo independiente para el que aún no tiene nombre. Pero antes, mañana mismo, hará una pre-presentación de sus nuevos temas en el pub La Cabaña, acompañado por su banda, que está formada por Ricardo Ferreira (guitarra y voz), Carles Andrés (bajo), Trigo Sanromán (batería y voz) y Marcos Rodríguez (percusión). Y al día siguiente, el jueves, tocará en el Café Star, ya en formación de trío.

El cantante confiesa que la grabación en Brasil es una oportunidad que no puede dejar escapar, aunque económicamente sobrepase sus posibilidades, por lo que está intentando conseguir patrocinios. Hijo de la reconocida cantante Ellen de Lima, su parentesco le abre muchas puertas. «Me surgió la posibilidad de ir a grabar a Río de Janeiro con gente muy importante, de la champion league de la música de mi país, y aunque económicamente se salía un poco de mi realidad, no podía decir que no. Pero es un caro que es barato, por decirlo de alguna manera». Su entusiasmo contagioso está más que justificado. El disco será producido por Marcelo Martíns y Max Viana. El primero trabaja con gente de la talla de Djavan e Ivan Lins, «y con solo citar esos nombres me emociono, porque la distancia entre sus trayectorias y las mía es enorme», reconoce. Viana es hijo de prestigioso Djavan. A éste lo conoció aquí, cuando vino a tocar en el festival Para Vigo me voy de hace unos años. Desde entonces mantuvo el contacto y cuando surgió la grabación del nuevo disco, se ofreció a ayudarlo y a conseguir músicos.

El nuevo trabajo discográfico está formado por nueve temas, todos con letra y música del autor excepto uno, que es de Leo Minax. Dos temas son en portugués y el resto, en español. Uno de ellos, Que ía me dizer ya está preparado desde su último viaje a Brasil. Lo grabó con Jorge Vercilo, otro monstruo de la música brasileña y del que es un seguidor empedernido. «Machaco a la gente de mi alrededor con su música, que escucho muchísimo». Lo conoció «en una pachanga en la que participan semanalmente muchos músicos» y mantuvo el contacto desde entonces. Cuando hizo el citado tema, fueron muchos los que dijeron que sonaba a Vercilo, por lo que se lo mandó y cuando surgió la oportunidad, le pidió que lo grabara con él, en dueto, cosa que aceptó. Al final, el título de la canción Quién me iba a decir, fue premonitorio, porque como él mismo dice «quién me iba a decir a mí que grabaría con uno de mis ídolos».

El cantautor considera que la creatividad «no se puede prostituir» y manifiesta que el trabajo sigue la línea del primero, Por si me escuchan... Ante los consejos de algunos de cambiar de estilo, manifiesta que quiere «morir abrazado a mis canciones, porque para no hacer esto y como quiero, me dedico a otra cosa». «Hay un hilo muy claro entre todas mis canciones que es la positividad» dice, y cre que en la música, en el cine o mismo en muchas poesías, cuando se habla del amor se lanzan mensajes que considera peligrosos por repetitivos, especialmente en estos tiempos en los que se vive el terrible problema de la violencia de género. Ese mensaje es de que si se te acaba el amor o si te vas, el otro se muere, que no queda alternativa, que sin pareja no se es nada..... Y para contrarrestarlo, en el nuevo disco hay una canción titulada Si tu quieres, que aborda el tema de los malos tratos desde otra perspectiva, con sarcasmo, invitando a la persona maltratadora a irse: «Si tu quieres te puedes ir, porque nadie te obliga a estar aquí, no pasa nada». En otra canción que titula Nadie, habla de la apología de la fama. «Hoy n niño ya no quiere ser médico o profesor o futbolista, sino famoso. Me parece muy grave porque eso te lleva a una frustración muy grande porque no hay espacio para tanto famoseo».

Gustavo Almeida lleva tiempo visitando entidadess y personas con el presupuesto del nuevo disco bajo del brazo. Al tratarse de una producción independiente, tiene que hacerlo todo. Para empezar, necesita casi 11.000 euros para pagar la grabación en Brasil y luego, otros 4.000, como mínimo, para la parte gráfica del cedé y la promocional. Si alguien desea ayudarle, pueden contactar a través de su página web, www.gustavoalmeida.com