El gobierno provincial restará poderes a los técnicos para dárselos al nuevo director de Infraestructuras
24 dic 2007 . Actualizado a las 02:00 h.Año nuevo, vida nueva. Este parece ser el lema que se ha propuesto aplicar el equipo de gobierno de la Diputación de cara al 2008 en gran parte del área de vías y obras. Los cambios, que afectarán al funcionamiento del actual servicio, pasan por un control más directo desde el ámbito político, restando poder de decisión a los técnicos. En juego está la conservación de la mayor red de carreteras existente en la provincia -entre 1.700 y 1.800 kilómetros- y las obras de atención a pistas de los concellos.
El engranaje de todo este nuevo marco pasa por la contratación del director de Infraestructuras. Este nuevo cargo, sacado recientemente a concurso, será el que coordine toda la actuación en vías y obras bajo el control directo del diputado lalinense Xosé Crespo.
Este último ejercerá de hecho un mayor control sobre el empleo de la maquinaria y de los medios que tiene la Diputación para la conservación de la red de carreteras a su cargo. También sobre la mejora de viales que no son de su titularidad, pero que atiende de hecho en algunos casos a petición de concellos o colectivos vecinales.
El propio presidente del organismo provincial, Rafael Louzán, aseguró que en los próximos años prestará una gran atención al mantenimiento y conservación de la red de la Diputación. El gobierno del PP considera que, tras las intervenciones de los últimos años, gran parte de la red de los 1.700 kilómetros tiene ya una plataforma aceptable y que es hora de poner el acento en el estado de las vías.
Además, en esta nueva etapa se propone mejorar la seguridad vial tanto para conductores como para peatones. Estas actuaciones, que pasan en muchos casos por la construcción de aceras en travesías de poblaciones y por la dotación de servicios como el agua, la luz o el alcantarillado, suelen ejecutarse en colaboración con los ayuntamientos. Normalmente, la Diputación aporta el 50% de los costes de la urbanización y servicios, y los concellos el otro 50%. El organismo provincial se ocupa asimismo del firme de la carretera que, una vez urbanizada, es traspasada en ocasiones a la red del concello correspondiente.
Tras las elecciones de mayo, el gobierno provincial se planteó la posibilidad de que un diputado con dedicación exclusiva se consagrase a a los viales. Se trataba de repetir el modelo puesto en práctica por el ex presidente Abeledo cuando encargó al entonces vicepresidente Rafael Louzán la inspección de las vías provinciales. Sea por el recuerdo de los conflictos en que derivó aquella etapa o por otras razones, el gobierno provincial barajó más adelante la posibilidad de realizar un fichaje entre técnicos conocedores del sector. Fuentes cercanas al Pazo Provincial indicaron que llegaron a barajarse algunos nombres, entre ellos, el de Agustín Hernández, director xeral de Obras Públicas con el último gobierno del PP en la Xunta, si bien el nombramiento no cuajó en aquel momento.