¿Qué fue del Archivo Histórico?

PONTEVEDRA

El proyecto de construcción de un nuevo edificio por colapso de su actual sede de Colón lleva más de ocho años de demora y desde Cultura pretenden reactivarlo

22 sep 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

LLeva por lo menos ocho años coleando, desde la etapa de Mariano Rajoy como ministro de Cultura. Ha sobrevivido en los sucesivos presupuestos del Estado con partidas cada vez más disminuidas y ha seguido demorándose hasta ahora, aparentemente, por la falta de un solar satisfactorio.

La delegada de la Consellería de Cultura, María Xesús López Escudero, confirmó a este periódico su intención de tratar de reactivar el viejo proyecto de construcción de un nuevo edificio para albergar el Archivo Histórico Provincial de Pontevedra y resolver los problemas de limitación de espacio, cada vez más acuciantes, de su actual sede de paseo de Colón. Los archivos y bibliotecas son de titularidad estatal, pero su gestión corresponde a la Xunta.

La diputada del BNG, Olaia Fernández, ya ha dado pasos en el mismo sentido con una iniciativa parlamentaria para reclamar al Gobierno esa inversión.

En los presupuestos generales de este año se contemplaba una pequeña partida de 295.000 euros para el Archivo Histórico y en el pasado ejercicio del 2006 se consignaba otra de 395.000 sobre un coste total de la actuación de 6.465.000 euros a invertir hasta el año 2009. Sin embargo, no consta que ninguna de esas partidas, ni otras anteriores, se hayan utilizado ni siquiera para estudios previos.

Con esta proyección temporal y económica, de momento, es una incógnita por desvelar el estado en que se encuentra esta actuación cultural tan largamente esperada y si se van a cumplir los plazos estipulados para esta obra, que fijan el año 2009 como el último período con presupuesto consignado para proceder a su ejecución.

El culebrón del solar

En el fondo de esta demorada inversión subyace el culebrón administrativo que han mantenido desde 1999 el Concello, con el Bloque recién instalado en la alcaldía, y el Ministerio de Cultura, durante el Gobierno de Aznar, para la nueva ubicación del Archivo Histórico Provincial. Las sucesivos emplazamientos barajados, entre ellas una parcela en el campus universitario de A Xunqueira y otra en la zona de A Parda, se han ido quedando por el camino ante la falta de entendimiento entre ambas Administraciones.

En el año 2000, la Universidad, el Ayuntamiento y Cultura llegaron a un acuerdo para incluir el Archivo Histórico Provincial en la reordenación del campus de A Xunqueira, pero esa opción se vio frenada por Costas al tratarse de un solar afectado por la líneas de dominio marítimo terrestre.

El gobierno local del BNG interpretó, entonces, que desde el PP se sugirió intencionadamente su ubicación «con calzador» en terrenos universitarios a sabiendas de las dificultades que entrañaba y desechando otros emplazamientos alternativos «más idóneos» y con una disponibilidad inmediata.

La segunda alternativa de A Parda, ofrecida en reiteradas ocasiones por el Ayuntamiento tampoco satisfizo, en principio, al Ministerio. Se trataba de una parcela en la Unidad 14 de la antigua finca de La Abundancia, que luego sería cedida al Sergas para el centro de salud.

Pero aún se buscó otra parcela para la construcción del nuevo edificio del Archivo Histórico Provincial, situada al lado del Instituto Torrente Ballester y de la avenida de Vigo, que vinieron a visitar expresamente responsables del Ministerio de Cultura ya en la etapa del Gobierno de Zapatero. El caso es que tras la llegada al poder de los socialistas, el problema del solar persistió y siguió siendo la causa alegada para justificar la demora del proyecto.

Hacienda

Desde el principio, la inversión se planteó para un edificio moderno de nueva construcción, si bien en algunos círculos se llegó a apuntar la posibilidad de rehabilitar para el Archivo Histórico la actual sede de Hacienda, en A Ferrería, cuando la Agencia Tributaria se traslade a Campolongo.

La delegada de Cultura, María Xesús López Escudeiro, puso en duda esta opción por problemas de operatividad y funcionamiento del servicio, cuestión que en todo caso corresponde valorar a los técnicos. Pero en todo caso, su intención es que se retome el demorado proyecto.