Pontevedra | La edición de este año de la Feira do Mel no pudo tener un balance más positivo, según la organización. Rogelio Outeda, apicultor y miembro de la organización, afirma que «si cuando presentamos este año la feria estimábamos un volumen de ventas de sesenta mil euros, hemos superado esa cifra y el balance final oscila entre los ochenta y cinco, y los noventa mil euros». Algunos expositores pequeños incluso han vendido en esta semana la mitad de su producción.
La miel ha sido el producto estrella. Pero nuevas variantes, como cremas, licores, polen o jalea real, han sido este año más demandadas que en anteriores ediciones. «Lo único que no ha convencido fue el veneno de abejas, aunque es un producto demandado por laboratorios».
La afluencia de visitantes también ha sido muy positiva. «Cada día cerrábamos y todavía llegaba gente que se metía por debajo de la cuerda», cuenta Rogelio Outeda. Los nueve expositores han comentado el positivo aumento de visitas de turistas, algo que ven como una oportunidad de darse a conocer. El reclamo de la degustación ha sido otro de los factores de éxito de la feria. Outeda afirma que «han disparado todas nuestras previsiones».
En próximas ediciones no se experimentarán cambios en la ubicación. Además, no hay visos de que esos nueve expositores aumenten el año próximo. Outeda achaca esto a la falta de apicultores jóvenes que se introduzcan en el negocio. «Es un riesgo en todos los sentidos. Los apicultores que estamos en la feria somos casi una selección natural porque muchos han dejado la actividad. Los que estamos nos moriremos en el medio de las abejas. Es nuestra vida».