PROPIETARIA DE UN ESTANCO
14 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Lleva 40 años vendiendo cigarrillos y doce en el actual estanco de la calle Rosalía de Castro. Afirma que la ley antitabaco apenas se ha sentido en el sector y es una firme defensor del tabaco «natural», sin aditivos. Lo que si ha hecho mella en el negocio de las expendedurías es Internet. Prácticamente no se vende ni un sello y cada vez hay menos compradores de impresos, como el de la declaración de la renta. -¿Usted fuma? -No. De joven lo hice alguna vez, pero nunca me gustó, y eso que en mi época ya se llevaba eso de alternar en los bares y fumar un cigarrillo. -Cada vez hay más mujeres fumadoras... -Si, es verdad que cada vez hay más mujeres, pero es algo que viene ocurriendo desde hace tiempo. -¿Ha hecho mucho daño la ley antitabaco? -No; además, cada vez se hace menos caso a la ley. Yo creo que no sirve de nada prohibir. Muchos de mis clientes dicen que no pueden fumar en el trabajo o en algunos sitios y al final, cuando salen, fuman todo lo que no han podido fumar. El tabaco, si fuera natural, sería menos dañino; lo malo es los aditivos que le ponen. Es como la comida; creo que nos hace más daño la porquería que comemos y respiramos en la calle que un cigarro de vez en cuando. -También vende chicles... -Si, los compran muchos fumadores, pero no para dejar de fumar. Muchos compran un paquete de tabaco y otro de chicles. Los toman para los momentos que no les dejan echar un cigarrillo. Los chicles los distribuye ahora, incluso, Tabacalera. -¿Y cómo va el negocio postal? -Se ha notado mucho Internet. Ya prácticamente no se vende ningún sello. Lo mismo pasa con los formularios oficiales. Ahora la gente se los baja de la web del organismo que sea, como el de la declaración de la renta. De hecho, a partir del 18 de junio nos han mandado una circular diciendo que dejaremos de vender los impresos penales y de última voluntad.