Crónica | El PP se inspira en la M-30 para el túnel Lérez-Ría Soterrar el anillo de circulación madrileño ha costado 3.500 millones de euros, el PP quiere hacer lo mismo, «salvando las distancias», en Pontevedra por 92 millones
26 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.«De solucionar la movilidad depende la competitividad de Madrid, que es lo que permite que se implanten más negocios, llegue más gente y avance la ciudad», dice el director general de Infraestructuras del Ayuntamiento de Madrid, José María Ortega, instantes antes de visitar las obras de soterramiento de la M-30. El proyecto es algo así como la hermana mayor, en realidad mayorcísima, del Bulevar Lérez-Ría que proyecta el aspirante a la alcaldía de Pontevedra por el PP, Telmo Martín. Así que el candidato asiente y le comenta al director general en sus oficinas municipales madrileñas: «Salvando las distancias, es lo que queremos hacer en Pontevedra». Y el trecho que hay que salvar es, en realidad, un abismo. El soterramiento de la M-30, que ahora se ha rebautizado como Calle 30, se tragará una espectacular inversión de 3.500 millones de euros. Reducción de gases Pero el ahorro también se escribe en cifras milmillonarias, aclara José María Ortega. Los cálculos iniciales hablan de un ahorro energético anual de cuatrocientos millones de litros de combustible quemados menos al año, una reducción de emisiones de gases contaminantes en torno a 64.8000 toneladas de CO2 y una merma del 50% en los accidentes de tráfico sólo al cabo de los doce primeros meses. Pero, de vuelta a la hermana menor, menorcísima, de la Calle 30, esto es, el Bulevar Lérez-Ría pontevedrés, al candidato del PP le interesa aclarar la financiación de la obra. ¿Cómo va a pagar Madrid los 3.500 millones de euros que le han permitido eliminar hasta ocho carriles en superficie del centro de la ciudad? Con un sistema de canon, explica Ortega. Pero antes de entrar en una explicación pormenorizada, unos datos para dibujar la silueta de la hermana menor de l+a Calle 30. Frente a los 3.500 millones necesarios en Madrid, enterrar el tráfico en las márgenes del Lérez supondría invertir 92 millones de euros. Así que se extrapola la pregunta madrileña a Pontevedra: ¿cómo va a pagar Pontevedra los 92 millones que le permitirán eliminar cuatro carriles de circulación del centro? Con un sistema de canon, retoma Ortega. Sistema alemán Es el famoso sistema alemán del que habla el candidato en las presentaciones de su proyecto en Pontevedra. Resumiendo mucho, se trata de crear una sociedad mixta en la que el Ayuntamiento pone una parte del dinero y la otra la pagan empresas privadas. Éstas reciben después dinero desembolsado a través de un pago que realiza el Concello del canon durante el plazo de explotación de la infraestructura que se decida. La empresa cobra en función del estado de conservación de la vía, la calidad del servicio o el flujo de vehículos. En Madrid, el canon se ha establecido hasta el año 2037. Ya pisando sobre el bulevar que ha sustituido los ocho carriles de circulación por jardines y aceras, Telmo Martín descubre que la Calle 30 ya tiene algo de pontevedresa. El granito del pavimento es de Porriño. El adoquinado también huele al Noroeste. Ha sido colocado al estilo portugués por una empresa del sur de Galicia.