A pesar de los servicios mínimos decretados mientras dure la huelga, el Ayuntamiento de Pontevedra ha detectado múltiples irregularidades en los más de cuatro meses durante los que la plantilla ha mantenido el paro. Entre las causas citadas por el Concello para poner fin a la relación contractual se esgrime que se han detectado retrasos en los cumplimientos de los horarios y negligencias en la atención de las funciones propias que estipula el contrato. Entre otras cosas, se ha suspendido la patrulla de una de las grúas sin autorización municipal, así como dejadez en la conservación y mantenimiento de los vehículos. Esto último supuso que, en muchas ocasiones, el servicio se quedase sin vehículos ni personal suficiente para garantizar los horarios exigidos en el pliego de contratación. Estas circunstancias han motivado la imposición de multas por parte del Ayuntamiento, que finalmente han derivado en la rescisión del contrato. En la resolución del Ayuntamiento que soporta el cambio de concesión se explica que la Policía Local ha constatado en diversas ocasiones que las obligaciones contractuales no se estaban cumpliendo. Antes del 18 de junio, doce días antes de que expire de forma oficial la concesión a la empresa, esta deberá presentar una relación de los bienes que revertirán al Ayuntamiento, así como un informe sobre su estado.