Bodas de plata con la música

La Voz CH.L. | PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

FOTO PAREDES

Reportaje | Coro parroquial de San José En 1982 un grupo de personas de la sección de Liturgia de San José decidió formar el coro parroquial. Ahora acaban de celebrar con un concierto sus 25 años

02 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Hace 25 años que el Coro Parroquial de San José echó a andar. Fue por el mes de febrero y una de sus impulsoras de entonces fue Mercedes Ferreiro, que con el tiempo se convirtió en la primera presidenta de la coral. Entre aquellos impulsores también estaba Enrique de la Peña, según recuerda Manuel de Navascués Castilla, cantor fundador, junto con su mujer, y actualmente presidente del colectivo. El coro empezó cuando el actual templo estaba en construcción -comenzaron las obras en 1979- y la iglesia se ubicaba en las actuales dependencias de Estadística. El párroco de entonces era don Arturo y fue el que se encargó de buscar al primer director, un amigo personal formado en la escuela franciscana, con experiencia y que ya había fundado un coro en Noia. Se trataba de Luis Paz, con el que empezaron los ensayos de las seis u ocho personas que componían el coro, y que cantaban en la misa dominical. Poco a poco los integrantes fueron aumentando y en octubre de 1983, en la inauguración del nuevo templo, ya eran quince miembros en la misa cantada. El coro siguió creciendo y Luis Paz decidió que era la hora de formalizar la situación y darle un carácter más serio, con unos estatutos y una junta directiva. Mercedes Ferreiro fue la presidenta y Manuel de Navascués, secretario. Conciertos También fue Luis Paz quien en el año 1985 consideró que el coro debería participar en las fiestas de San José con un concierto especial. Y así fue, los tres primeros años en el propio templo, y luego en el auditorio de la entonces Caja de Pontevedra, el concierto pasó a integrar el programa de festejos. También empezaron a llamarlos para que cantaran en bodas, misas, comuniones o funerales no sólo de la parroquia, sino de fuera. Y consiguieron subvenciones de Diputación y de la Xunta, a cambio de actuaciones en distintas localidades de la provincia y de Galicia, incluso en la catedral de Santiago, cantando en una misa de ordenación de sacerdotes. Entre las actuaciones más destacadas y bonitas, Navascués recuerda un viaje a la Basílica de Fátima en Portugal, a finales de la década de los 80. Cantaron el Via Crucis y pidieron hacerlo en la misa. «Nos dijeron -relata con orgullo- canten ustedes la canción de entrada, y así lo hicimos, con polifonía a cuatro voces, porque modestia aparte, el coro era muy bueno. Cuando acabamos, vino corriendo una persona de la basílica para decirnos que siguiéramos cantando toda la misa». Lo mismo les ocurrió en un viaje a Covadonga, en donde acabaron también cantando la misa entera.