Éxitos a fuego lento

La Voz

PONTEVEDRA

CAPOTILLO

Praza da Ferrería

23 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

No sé yo si con las temperaturas que gozan en las islas Afortunadas les entrará tan bien una tacita de caldo gallego como nos sienta a nosotros en invierno o en este arranque primaveral. Pero bueno, si el pasado fin de semana, con veinte grados, la Festa da Fabada de Marcón tuvo ese éxito, queda demostrado que el calor nada tiene que ver con una buena fiesta gastronómica. Pues hasta Tenerife se han ido los comendadores del caldo de Mourente para promocionar por la isla la fiesta de esta parroquia, concretamente en las jornadas luso galaicas que organiza la asociación empresarial presidida por Antonio Reguera Repiso, a su vez presidente también de la Orden del Caldo, junto a Santiago Laya Fernández. Entre los menús oficiales, que elaboran el portugués Manuel Pinheiro por parte de Portugal y el chef Vicente Quiroga en representación de esta nuestra comunidad, está el caldo de Mourente. Pero además, precisamente hoy se repetirá la fiesta, con degustaciones de caldo y de cocido, al igual que en Pontevedra. Desde Tenerife, Santiago Laya comentó ayer que también se encuentra por esos lares una delegación de los municipios de Salvaterra y Ponteareas. Los miembros de esta última elaborarán en esta jornada alguna de sus vistosas alfombras florales. Siguiendo el argot gastronómico, la receta que ha seguido nuestro compañero Marcos Gago para elaborar su primer libro ha sido trabajo más paciencia y fe. Nunca mejor dicho, ya que la obra, En los campos de Galicia, aborda la biografía de Enrique y Adelaida Turrall, que fueron de los primeros pastores protestantes de Marín. Gago presentó ayer el libro en el Museo Municipal Manuel Torres, dentro de los actos conmemorativos del 125 aniversario de la fundación de la iglesia evangélica en este municipio, la más numerosa del norte de España, y que precisamente motivó una exposición en esta sede. Volviendo al libro, el autor lleva desde los dieciséis años reuniendo documentación acerca de la presencia protestante en Galicia, y en esta obra recorre cincuenta años de historia de la comunidad marinense a través de las cartas y diarios de Turrall, uno de los principales líderes protestantes españoles de la primera mitad del siglo XX. Parece que el protagonista tenía intención de ser misionero en China, pero cuando escuchó a una compañera los problemas que la comunidad tenía en esos tiempos en Galicia, decidió cambiar su destino. El cambio le sentó tan bien que permaneció en la comunidad más de cincuenta años y quiso. ser enterrado en Marín, donde también descansa su mujer. Todas las fotografías que aparecen en el libro son inéditas -algunas rescatadas de la misma basura y del olvido de los desvanes- y además tiene la particularidad de descubrir detalles de la vida cotidiana de los marinenses en la época estudiada por el autor. Los cuentos, pero en este caso medievales, forman también parte del programa de actividades que este fin de semana desarrollan jóvenes estudiantes afiliados a la ONCE de Ourense y Pontevedra en las instalaciones que la organización tiene en la ciudad del Lérez. El hilo conductor del programa es la época del medievo, que tanta afición despierta ya saben en esta ciudad, y entre las actividades que realizarán a lo largo de todo el fin de semana chavales y acompañantes figuran el tiro con arco, manualidades, monta de caballos y una visita al castillo de Soutomaior. De fábula.