Crónica | La era del pacto frío Los últimos acuerdos entre gobiernos del PP y del BNG se han producido lejos de los focos y las cámaras
23 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.Ni focos ni cámaras. Los últimos acuerdos entre Administraciones gobernadas por el PP y el BNG han buscado el refugio de la noche o el frío intercambio de la firma por correo. Parece como si hubiese un interés poco comprensible por evitar la foto de políticos de ambos partidos estrechándose la mano tras haber acordado algo en alguna materia. Uno de los últimos episodios de esta política de pacto frío se produjo ayer con un plan informatización de archivos municipales. La Consellería de Cultura aportará 64.000 euros para este programa, pero no hubo más que una simple ratificación en la comisión de gobierno -Louzán y Ánxela Bugallo no comparecieron- para oficializar un pacto rubricado ya el 19 de enero. Algo parecido sucedió hace unas semanas en relación con otro acuerdo entre Diputación y Consellería de Medio Rural para los análisis que se realizan en Mouriscade. Y, en un ámbito más cercano, el pasado día 6, Lores y Louzán negociaron con nocturnidad manifiesta el traspaso de una decena de calles de Pontevedra, un puente sobre el Lérez y el traspaso de la sede de Educación. Lejos queda aquel 2005 en el que Lores, Louzán, Mosquera y Pedrosa llegaron a un pacto similar bajo la luz del sol y de las cámaras. Lejos quedan también los tiempos en los que conselleiros de la Xunta del PP aburrían firmando protocolos. El pacto frío exige nocturnidad o un simple correo.