Crónica | La misión en Afganistán En los últimos días, la brigada pontevedresa está tratando de sacar adelante un proyecto de integración laboral de la mujer, al tiempo que se vuelca con la ayuda sanitaria
16 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?ada día que pasa en Afganistán, los militares de la Brilat tratan de integrarse más con el desarrollo a todos los niveles del país asiático. Una de las últimas iniciativas es la realización de un proyecto de integración laboral de la mujer, una ardua tarea teniendo en cuenta, en términos generales, la mentalidad de buena parte de la sociedad afgana. De este modo, en Qala-i-Naw, las tropas pontevedresas mano a mano con las autoridades locales luchan por sacar adelante una escuela taller de corte y confección, un proyecto piloto que de tener éxito podría extenderse a otros niveles. Una de las primeras medidas tomadas por la Brilat fue la de instalar mesas y sillas, cuando hasta ahora las mujeres tenían que trabajar directamente sobre el suelo. La implicación del contingente gallego con este proyecto no termina aquí. El Ministerio de Defensa resaltó el hecho de que, simultáneamente, se entregaron diversos juguetes para dotar de medios a una guardería anexa al inmueble que funciona como casa taller, donde se cuida de los niños de las afganas vinculadas con esta iniciativa durante la jornada laboral. Boyscouts Uno de los primeros encargos recibidos por el taller ha sido por mediación de la Jefatura de Educación de Qala-i-Naw. Las mujeres tendrán ocasión de demostrar su pericia y habilidad confeccionando los uniformes de la boyscouts de esta ciudad afgana. También aquí la Brilat ha querido dejar su impronta, ya que ha sido el contingente pontevedrés el que ha adquirido la tela necesaria para que este cometido llegue a buen puerto. Defensa resaltó que la decisión de adquirir estas piezas de tela y entregarlas tanto a la escuela taller como a un segundo establecimiento de confección de la ciudad «generará actividad en el sector textil y fomentará la integración de la mujer en el mercado laboral», una medida cuyo objetivo último no es otro que el «impulsar (...) el progreso femenino en la sociedad afgana». Si la integración laboral de la mujer es uno de los muchos frentes abiertos por la Brigada de Infantería Ligera Aerotransportable en el país afgano, otro es la lucha por reducir la mortalidad infantil. Los datos son desesperanzadores. A día de hoy, fallecen veinte de cada cien niños menores de cinco año, mientras que es elevadísima la cifra de mujeres que fallecen en el momento del parto. Junto con las deficitarias condiciones sanitarias y de infraestructuras, la hambruna, las inclemencias naturales... hay otros factores que redundan en que este problema se perpetúe. Y es que las elevadas tasas de mortalidad infantil y de parturientas se ven «multiplicadas por detalles como que los hombres no autorizan a sus esposas a que sean atendidas por ginecólogos masculinos, por lo que la atención en el momento del nacimiento la deben de llevar a cabo las matronas» y eso en el mejor de los casos, ya que «en la zona no suele haber doctoras», precisaron desde el Ministerio de Defensa. Para paliar la falta de infraestructuras y la escasez de medios básicos sanitarios, como pueden ser material quirúrgico o medicinas, la Brilat, a través del la unidad del enlace cívico-militar del Equipo de Reconstrucción Provincial (PRT), ha conseguido la cesión de un terreno anexo al hospital y perteneciente a la cárcel de Qala-i-Naw. En esta parcela, la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI) está afrontando una ampliación del citado centro sanitario. No en vano este hospital es, según Defensa, uno de los principales proyectos del PRT. En la actualidad, los esfuerzos se centran en dotarlo de instalaciones adecuadas, mejorar las existentes, suministrar material médico y medicinas, así como formar al personal sanitario local. Vacuna contra la gripe En este sentido se enmarca la donación que, días atrás, realizó la Brilat de diverso material médico y medicinas que, entre otras cosas, permitirá iniciar una campaña de vacunación contra la gripe. En cuanto a la ampliación del centro sanitario, se da la circunstancia de que, además de mejorar la asistencia médica en toda la provincia de Badghis, sirve de estímulo para la generación de empleo. Ya que si bien la ampliación está bajo la dirección de la AECI, el PRT corre con los pagos de los salarios a personal obrero afgano. Uno de los mayores obstáculos con los que se encuentran las tropas gallegas es la de extender la cobertura sanitaria a toda la población de esta provincia afgana, una de las más pobres del país. De hecho, es el único centro facultativo de toda la provincia, que tiene una extensión de 21.858 kilómetros cuadrados y una población de cerca de 400.000 habitantes. Si bien es cierto que en cada distrito existen clínicas, éstas sólo pueden prestar una atención primaria, dada la falta de medios y la escasez del personal adscrito a las mismas.