La comida en su concha triunfa

Bea Costa
Bea Costa VILAGARCÍA

PONTEVEDRA

MARTINA MISER

Crónica | Broche a la Festa do Marisco de O Grove La 43 edición de la fiesta grastronómica cerró diez días de degustación batiendo todos sus récords de público y ventas y con la concesión de sus premios anuales

15 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Con el atracón aún por digerir, el alcalde de O Grove ofrecerá hoy un balance de la fiesta y lo hará con el garbo de poder anunciar que esta edición se han batido todos los récords: de público, de ventas y de recaudación. El listón había quedado muy alto en el 2004, pero este año se superó. Por el recinto de O Corgo pasaron en los últimos diez días miles de personas procedentes de toda España que engulleron a gusto unas 180.000 raciones de marisco y pescado y dejaron en caja 800.000 euros. Nunca como esta vez se comiera tanto pulpo á feira -13.100 raciones iban a las siete de la tarde- ni se habían agotado con reincidencia las ostras rizadas, las empanadas y los percebes. Pero independientemente de las cifras, que la Festa do Marisco ha sido un éxito ya nadie lo discute y por haber casi no hubo ni reclamaciones. Sólo diez en taquilla, frente a las felicitaciones de cientos de estómagos agradecidos. De las bondades de la fiesta se habló también ayer en los actos institucionales celebrados para clausurar el evento, pero a la hora de los discursos, en contra de lo que es habitual, también hubo espacio para la crítica y la reivindicación. Como hiciera el alcalde de Cambados en agosto, en la Festa do Albariño, ayer fue su homólogo grovense el que se quejó de la falta de subvenciones de la Xunta. «Este ano non nos tiveron moi en conta. Desde aquí animo a que se invista nesta festa, porque o merece e porque conta cun inigualable nivel de asistencia», indicó Miguel Ángel Pérez. Lo hizo ante un auditorio plagado de compañeros de partido (PP), pero también ante los delegados de Pesca, Industria y Medio Ambiente, que seguramente no contaban con este tirón de orejas. Se acercaban las seis de la tarde y en el Gran hotel Hesperia de La Toja acababan de servir las filloas a la crema con helado de mandarina. A esa hora los premiados de la fiesta ya lucían su centolo de ouro sobre la solapa: Isolino Álvarez y los representantes de Coca-cola España, Diario de Arousa y el restaurante Cantábrico. Tres horas antes se entregaban los galardones del Simposio internacional de Escultura. Esta vez el primer premio fue para un gallego, Alejandro Muelle.