Graduarse después de los 55

La Voz

PONTEVEDRA

FOTOS: CAPOTILLO

Praza da Ferrería La Universidad celebró ayer en la Casa das Campás el acto de entrega de diplomas a los alumnos de las Aulas para Mayores. Mientras, el Rotary Club presentó a su nuevo presidente local

04 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

La Universidad de Vigo hizo entrega ayer de los diplomas acreditativos a la segunda promoción de alumnos de las Aulas de Mayores del campus de Pontevedra. La Casa das Campás acogió un sencillo pero emotivo acto al que asistieron el vicerrector de Formación e Innovación Educativa, Pedro Membiela, el vicerrector del campus de Pontevedra, Jesús Hernández, el coordinador de las Aulas de Mayores en la ciudad, José María Gil, y su antecesor, Santiago Vergara. Pero los verdaderos protagonistas fueron la treintena de alumnos que recibieron su diploma acreditativo, después de tres años de asistencia a la Universidad. Diversas inquietudes Se trata de personas mayores de 55 años que, o bien por inquietudes académicas o porque en su día no pudieron cursar estudios superiores, porque tienen tiempo libre y ansían mejorar su cultura, o por vaya usted a saber qué razón, se matricularon hace tres años en las Aulas de Formación Abierta. Se trata de una modalidad de estudios para mayores de 55 años que propone la Universidad de Vigo en sus tres campus. El plan lectivo incluye asignaturas como cultura y pensamiento, identidad psicosocial de la persona adulta, introducción a nuestra historia o geografía de Galicia. Discurso de despedida Los alumnos, que ayer recibieron su diploma de graduado universitario sénior pueden optar, si siguen dos años más en las aulas, al título de graduado superior sénior. En nombre de todos los que se graduaron tomó la palabra Verísimo Pazos, quien no aparcó su faceta reivindicativa como dirigente vecinal y abogó por que se incrementen las plazas para cursar este tipo de estudios para mayores de 55. Al hilo del acto de ayer, José María Gil recordó que la Universidad tiene abierto el plazo de matrícula en las Aulas para Mayores para el presente curso, que comenzarán a funcionar a mediados de mes. Las clases serán dos días a la semana, en horario de tarde. La matrícula cuesta 120 euros, con descuentos para desempleados. Además, hay una línea de becas para ayudar a los alumnos con menos recursos. El lema de los miembros de los distintos Rotary Club que hay a lo largo y ancho del mundo es también ayudar al prójimo, ya sea en cuestiones de educación como de sanidad o cooperación. La organización tiene en Pontevedra nuevo presidente (como dice el nombre de la organización, los cargos rotan cada año), Rafael Llano de la Concha, que ya lo había sido hace quince años y que ayer acudió a presentar la nueva directiva al subdelegado del Gobierno, Delfín Fernández Álvarez, «por si en algún momento nuestra actividad puede serles útil». Llano explicó también que pretende solicitar colaboración del organismo que dirige Fernández para un proyecto de envío de material médico excedente a países del Sur, una iniciativa de uno de los socios, pediatra de profesión. De hecho, el presidente indicó que ya existía alguna petición de un hospital centroamericano -actualmente en construcción- reclamando este material. Por otro lado, Llano quiere también reunirse con el presidente de la Diputación, Rafael Louzán, para abordar la posibilidad de organizar un camp en las instalaciones del organismo provincial en A Lanzada. Se trata de un encuentro de varios días en torno a alguna actividad (montaña, submarinismo... son algunos de los ya celebrados por la organización), que en el caso pontevedrés, según el rotario, podría ser el conocimiento del funcionamiento de las bateas. El club quiere invitar a socios europeos y norteamericanos a esta iniciativa, si finalmente llega a un acuerdo con Louzán.