En dos minutos | Carlos Giménez Carlos Gimenez escribió una vez que los profesionales del tebeo eran la gente con más talento de este país. El dibujante de Paracuellos revive en Pontevedra las historietas de su profesión
29 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Carlos Gimenez no deja de hacer memoria, y con ella, arrastra a todos en las idas y venidas de su pluma, nunca cansada. El madrileño que dio vida a Dani Futuro, allá a finales de los sesenta, eligió la historieta como lenguaje propio, y durante toda su vida, variante y atento al cambio del tiempo, no dejó de transcribir en papel las puntillas y los hechos históricos que han ido cambiando España. El dibujante llega a Pontevedra hoy con su serie Paracuellos cogida de la mano. Imagina que la charla hablará de la historia y del cómic a lo largo del tiempo, aunque prefiere no pautar su conferencia y hablar «de lo que la gente quiera que le cuente, que es mucho más valioso un coloquio en el que aporten ambas partes», dice el dibujante. Aun así, es fácil buscar en los recuerdos de Gimenez y retornar al significado de aquel Paracuellos, un hogar de auxilio social, de cuando apenas tenía cinco años. Huérfano de padre desde poco después de nacer, su madre enfermó siendo él un niño y los hermanos se vieron obligados a trasladarse a distintos colegios donde las necesidades eran muchas y los recuerdos gratos más bien pocos. Con una infancia triste metida en la maleta, el adolescente conoce el mundo del cómic de la mano de El Cachorro y El Capitán Trueno. Las casualidades quisieron que en 1960, López Blanco, uno de los dibujantes más reconocidos del momento, lo contratase como ayudante en Madrid. Ese fue su acceso directo al mundo que más disfruta, el del cómic. Así nacen Jerry Lee y su caballo Coronel, Ray 25, Ulysses, La saga de los Menéndez, Los profesionales, Bandolero... y una lista imparable que le han colocado, a lo largo de estos cincuenta años, en la cima de los dibujantes e historietistas españoles de cómic más reconocidos. Experiencia propia Llegada la democracia, Giménez comienza a escribir sobre su propia experiencia en la serie que llamará Paracuellos. Nunca la da por terminada. Paracuellos tuvo una segunda, una tercera, una cuarta parte... Y hoy sigue llenando las salas de conferencias para hablar de lo que aquellos protagonistas quisieron contar a través de su autor. «Paracuellos era un colegio en el que yo estuve, con muchos recuerdos que después quedaron dibujados en papel. Supongo que la tarde dará para hablar de muchas anécdotas a partir de ese momento; de la guerra, de aquella época... pero lo importante es hablar de lo que la gente quiera preguntar». Giménez confesó que no visita muchos sitios de España porque «se aburre», pero que en Pontevedra, siempre está encantado con lo bien que le tratan los gallegos. «Siempre vuelvo a Galicia porque tiendo a pasármelo muy bien, porque me he encontrado con un público muy receptivo, muy interesado en los comics, en la memoria... y me hace mucha ilusión visitar Pontevedra», asegura el autor.