Entrevista | Maica Larriba Dice que el año ha sido positivo «gracias a un equipo que no ha dejado de apoyarme». Ahora, la delegada provincial de Presidencia, piensa ya en nuevos retos
23 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?aica Larriba confiesa que no pensó en dedicarse a la política porque la enseñanza es su vocación. Ella es catedrática de historia. Sin embargo, una persona «para mí entrañable», Gonzalo Adrio, le pidió que entrara a formar parte de su lista del Concello de Pontevedra. «Fue un honor entrar de la mano de un hombre así». Ahora, dedicada a trabajar para la Xunta, asegura que la labor dura de este año no hubiera sido posible sin un «equipo compenetrado que no ha dejado de apoyarme». -Una consellería, la suya, de las que más competencias tiene. ¿Cuál ha sido ese tema que le ha dado más quebraderos de cabeza? -Sin duda alguna el registro general de la Administración Autonómica. La mayoría de la documentación que se activa en Pontevedra tiene que pasar por el registro general de la delegación de Presidencia. En esta provincia, por la singularidad de Vigo y Pontevedra, el problema se multiplica por dos. Después de un año de trabajo hemos sido capaces de detectar las deficiencias y estamos volcados en resolver la situación. Ya sabemos dónde hay que intervenir, y trataremos del solventar los errores de etapas anteriores que parece que se repiten cíclicamente. -Uno de los temas más polémicos ha sido la activación de la policía autonómica, ¿en qué situación se encuentra? - La nueva ley de policía de Galicia acaba de entrar en trámite parlamentario. De momento es la UPA, una unidad de la Policía Nacional adscrita a la Policía Autonómica. Esta consellería ha estado trabajando todo el año en el proyecto de coordinación de las policías de Galicia. Se ha tomado la responsabilidad de establecer un marco al que tienen que sumarse todas las policías locales. -¿Novedades en cuanto a la comarcalización de los Bomberos? -Tenemos un mapa de consorcios de lucha contra incendios. En este momento, y por herencia del gobierno anterior, la provincia de Pontevedra está dividida en cuatro grandes áreas. Estos consorcios no cubren la totalidad de la provincia, sigue habiendo zonas de sombra, mal atendidas. Estamos poniendo en marcha ese mapa pero no descartamos posibles comarcalizaciones. Queda por saber qué pasará con los grandes parques, habrá que negociar. El objetivo es que ningún ciudadano de Galicia corra riesgos innecesarios y que siempre exista un servicio de extinción que los pueda proteger. Nos queda un camino largo por andar, pero sé que lo vamos a afrontar y tendremos un excelente resultado. -Su consellería es el resultado de la fusión de dos, es por ello que incluye el ámbito judicial, ¿cuál es su mayor preocupación en este terreno? -Es una de las grandes áreas de trabajo, pues salvo jueces, fiscales y secretarios, dependen de nosotros todos los funcionarios relacionados con la justicia. Una gran parte de los equipos humanos de esta delegación están dedicados a la administración de justicia. Es cierto que hay deficiencias importantes, pero recientemente se ha inaugurado el nuevo edificio judicial de Lalín, pues el antiguo era de los que estaban en peores condiciones. Estamos detectando problemas de espacio, por ejemplo en Ponteareas. -Problema que se eleva con el aumento de las nuevas unidades judiciales, a punto de inaugurarse, ¿es así?. -Efectivamente. En la provincia de Pontevedra comenzarán a funcionar en diciembre el tercer juzgado de Ponteareas y el juzgado de violencia de género en Vigo. Se prevé aumentar los equipamientos con nuevos edificios. Confío en que el nuevo año comience con todos los ladrillos puestos para que las instalaciones funcionen con normalidad tras los cambios de la Administración. -El que sí está avanzado es el nuevo edificio administrativo de Campolongo que albergará la mayoría de las delegaciones de la Xunta. -Es un macroedificio diseñado por uno de los arquitectos de Galicia más importantes, Manolo Gallego. Es un a sede muy ambiciosa, con más de 40.000 metros cuadrados construidos. Está prevista su entrega en el verano del 2007, con lo que si todos hacemos bien los deberes es posible que antes del 2008 estemos todos sentados en el nuevo edificio administrativo. -¿Cómo resultó el traslado al edificio vigués? -Ese es un edificio mucho más pequeño, sólo unos 12.000 metros. En comparación a los 40.000 metros de aquí la operación de traslado es más fácil. En Pontevedra el edificio está pensado para 1.100 funcionarios y contará incluso con las dependencias de la Policía Autonómica. Para esta delegación de Presidencia, al frente del cambio, será un reto importante. -Si le pido que me haga balance de este primer año en este despacho... -Ha sido un año de constante aprendizaje. Uno llega aquí y no sabe muchas cosas, así que el trabajo de todos los funcionarios ha sido para mi impagable. He conocido por dentro la administración pública, es fascinante. Este nuevo año va a ser diferente porque tenemos más experiencia. Estamos satisfechos de cumplir el objetivo principal, que es el de servir a los ciudadanos.