La Agencia Tributaria pidió la prórroga de la licencia de obras que tiene concedida El Concello confía en que la Administración estatal inicie la obra a final de año
22 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?a Agencia Tributaria Estatal ha solicitado al Ayuntamiento la prórroga de la licencia de obras para la construcción de su nueva sede en los terrenos del antiguo cuartel de Campolongo. Dicha licencia le fue concedida por la comisión de Urbanismo el pasado mes de enero y caduca a los seis meses, a finales de julio.Pero el Ministerio de Hacienda todavía no ha sacado a concurso la redacción del proyecto y obra, trámite que prevé realizar en el segundo semestre de este año. El edificio de Hacienda es el único proyecto que falta por activar en la futura urbanización de Campolongo. Los demás proyectos públicos y privados están ya en ejecución y las obras avanzan a buen ritmo, con la previsión de que en el plazo de un año podría estar materializada esta nueva «ciudad administrativa y residencial». El nuevo club deportivo militar está ya construido, el edificio de la Xunta está bastante avanzado, la promoción de viviendas empieza a asomar y el Ayuntamiento también está ejecutando el proyecto de urbanización de todo el entorno. Sin embargo, es vidente que la sede de Hacienda retrasará la finalización de toda la urbanización, aunque el Concello confía en que la obra se inicie a final de año. El nuevo edificio de la Agencia Tributaria supondrá una inversión de 3 millones de euros y se ubicará al lado del de la Xunta, en una parcela de 5.300 metros cuadrados situada en la esquina de Fernández Ladreda con la calle Blanco Amor. Será un inmueble de sótano, bajo y cinco plantas, con 11.500 metros cuadrados construidos, y dispondrá de 88 plazas de aparcamiento. La sede de Hacienda en Campolongo albergará todos los servicios y dependencias que tiene en esta ciudad, actualmente repartidos entre los edificios de San Francisco y de Andrés Muruáis, donde están los servicios del Catastro. El moderno inmueble de la calle Andrés Muruáis, que no tiene ninguna limitación de uso, probablemente será enajenado. Al menos esa era la intención inicial de los responsables del Ministerio. En cuando al edificio de San Francisco, seguirá siendo de titularidad de Patrimonio del Estado y su futuro uso es todavía una incógnita, al estar condicionado por sus características monumentales.