La conselleira destaca el alto éxito de una medida piloto que se convertirá en fija en la ciudad La Xunta firmará un convenio para fijar la colaboración económica con el Ayuntamiento
31 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.La demanda para utilizar los comedores escolares que abrieron dentro de un programa piloto el pasado día 16 de mayo desbordó todas las previsiones. Ahora la Consellería de Educación se ha comprometido a convertir la experiencia en norma general en los centros escolares de la ciudad. «Pontevedra é un bo exemplo de como poden funcionar as cousas cando se colabora», asegura la conselleira de Educación, Laura Sánchez Piñón, que ayer visitó el Concello de Pontevedra para anunciar la medida, en la que colabora la Administración local. El edil de Educación, José Antonio García Lores, a quien el alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores felicitó por su gestión, adelantó que todos los colegios que dispongan de espacio físico para la instalación de comedores para los alumnos contarán con ellos. La Xunta prepara ya un convenio en el que se determinará las condiciones de la colaboración y las cantidades que se invertirán en la iniciativa. A los comedores se sumará también la extensión del plan Madruga, que permite a los padres dejar a sus hijos en los colegios a partir de las ocho de la mañana. Unos cuidadores se encargan de su vigilancia hasta que comienza el horario lectivo. Los programas implantados ahora en su versión experimental se consolidarán así en Pontevedra, una ciudad en la que, según la conselleira, la anterior Xunta mantenía un esfuerzo inversor muy reducido para el mantenimiento de los centros escolares. Laura Sánchez Piñón destacó el cambio que supondrá el entendimiento entre el nuevo Gobierno autonómico y el Ayuntamiento. «É un pracer traballar co Concello de Pontevedra», dijo. De momento la situación cambiará con un plan en el que se acometerán mejoras puntuales. Ya durante el verano se programarán trabajos de mayor calado, como los que permitirán instalar comedores en los colegios.