Así funciona una empresa de vivienda

Jaime Velázquez SANXENXO

PONTEVEDRA

Reportaje | Ínsula Sanxenxo

27 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

La empresa municipal de vivienda del Concello de Sanxenxo recibirá este martes un importante impulso con la aprobación de sus estatutos, a falta de las modificaciones que se realizarán durante el plazo de alegaciones. Pese a estos avances, aún se desconoce la manera en que funcionará esta nueva sociedad mercantil que se ha dado en llamar Ínsula Sanxenxo. En España existen 165 organismos de titularidad municipal que se dedican a la promoción inmobiliaria, con el fin de dar solución a uno de los principales problemas de los ciudadanos: el acceso a la vivienda. Los municipios de Santiago y de Madrid disponen de dos de las empresas más activas del país. La primera puede presumir de poner en el mercado más de 4.000 residencias de protección y cerca de 1.500 de acceso libre. La segunda tiene el honor de ser una de las precursoras en la promoción local de apartamentos. La agencia madrileña fue fundada el 18 de septiembre de 1981; hace veinticinco años. La Emuvissa (Empresa municipal de vivienda y suelo de Santiago de Compostela) tiene como objetivo la «movilización do solo», en palabras de Luis Toxo, edil de Urbanismo. Sus principales acciones van encaminadas a poner en marcha aquellos lugares en los que se puede construir y que, por cualquier circunstancia, no se han comenzado a desarrollar. Usa el sistema de cooperación. Esta fórmula consiste en que es el Concello quien toma las riendas de la puesta en marcha de las viviendas. Es él quien se encarga de los proyectos de urbanización, para más tarde ofrecer a los promotores los solares con todos los servicios planificados. Los constructores, después sacan al mercado las residencias en régimen libre. El otro método que utiliza Emuvissa es el de expropiación, como mediador de la Consellería de Vivenda y del Instituto Galego de Vivenda e Solo (IGVS). De esta manera, es el Ayuntamiento quien controla de principio a fin el desarrollo inmobiliario, pero con la supervisión de la Xunta. De hecho, es el IGVS quien se ocupa de las expropiaciones. De esta manera, el Concello pondrá en el mercado miles de viviendas de protección pública y autonómica, en 13 polígonos. El modelo madrileño La empresa municipal de vivienda de Madrid marcha ya por su decimoquinta promoción de viviendas. En esta ocasión ofrecerá 369 residencias en venta y 196 en régimen de alquiler. En este caso, es el propio municipio quien facilita el suelo, quien promueve la construcción y en el caso del alquiler, mantiene la propiedad del inmueble. La Comunidad, por su parte, supervisa los apartamentos para darles la calificación de vivienda protegida. Además, dispone de su propio registro de aspirantes y su normas particulares de acceso. La entrega se realiza en base a un sistema de puntos, en el que contabilizan los ingresos, la edad o la situación familiar y social.