PLAZA PÚBLICA
15 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.NO PUEDO evitarlo. Cuando conozco el caso de un nuevo millonario por una jugada del azar algo, más profundo que la envidia, me carcome las entrañas. A mí y supongo que a cualquier mortal, porque eso de que mejor cuanto más repartido el premio, sólo lo dicen en voz alta los loteros y agraciados. Será que lo mío no es la deportividad y que la cifra de casi 13 millones que se lleva el afortunado-a lo empeora. Baste decirles como comentario que el susodicho ganador podría, con esa cantidad, hacer frente de golpe a todas las inversiones de la ciudad previstas este año y parte de las del rural. Podría contratar, durante nada menos que 24 años, a los altos cargos del Concello. O sufragar los dichosos proyectos de Pasarón y A Parda, y en este caso aún le sobrarían casi dos milloncejos para vivir de rentas. Pero si la suya no es, como la de muchos, una vocación de oenegé, mejor que siga sin darse a conocer.