El Concello elaborará un informe sobre el avanzado estado de deterioro del inmueble El incendio se inició en dos colchones que eran utilizados para pernoctar en su interior
30 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?l asunto no pasó de un susto, pero, habida cuenta del deteriorado estado en el que se encuentra el inmueble, las llamas podrían haber devorado el edificio del Museo, en plena avenida de A Mariña de Vilagarcía, en cuestión de minutos. La rápida intervención de Protección Civil y de Bombeiros de O Salnés evitó que fuese así. El incendio del Museo capturó ayer la atención de las numerosas personas que, como cada domingo, aprovechan las horas de la tarde para pasear por el centro de la capital arousana. La señal de alarma saltó hacia las ocho, cuando una columna de humo comenzó a elevarse desde el emblemático inmueble vilagarciano. Enclavado en el número 66 de A Mariña, el pub Museo constituyó durante largos años todo un referente del mundo de las copas en Vilagarcía, si bien fue un hecho oscuro el que le otorgó su fama definitiva: corría la noche del 3 de enero de 1993 cuando Antonio Chantada, Tucho Ferreiro , acababa a disparos con la vida de Daniel Carballo, Danielito , en el interior del local. Convertido por el ajuste de cuentas en una plaza mítica, el Museo no aguantó, sin embargo, el tirón del nuevo siglo, y echó el cierre definitivamente. Desde entonces permanece abandonado, aunque, al parecer, sus nuevos propietarios proyectan convertir sus estancias de piedra en rentables oficinas. Sea como fuere, lo único que ha avanzado es la degradación del inmueble, que en su fachada posterior muestra grietas más que preocupantes. En ella se abren, precisamente, cuatro grandes portalones, que han sido forzados hace tiempo por quienes aprovechaban la soledad del edificio para hacer de él su lugar de pernocta. Así era hasta que ayer alguien prendió fuego a dos colchones y se fue a toda prisa. Las llamas fueron controladas en poco más de media hora. Ahora, la Policía Local y Protección Civil elaborarán un informe para determinar hasta qué punto es peligrosa la ruina del bloque.