El debate sobre la construcción de una mezquita enturbia el plan Convive

La Voz C.???B. | VILABOA

PONTEVEDRA

CAPOTILLO

El programa de integración de inmigrantes se presentó al secretario de Emigración

21 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

?l secretario xeral de Emigración de la Xunta, Manuel Luis Rodríguez, comprobó ayer el debate social que existe desde hace semanas en Vilaboa por la posible construcción de una mezquita. La visita del alto cargo autonómico, solicitada por el Ayuntamiento hace dos meses para presentar el plan cuatrianual de integración de inmigrantes Convive, coincidió en plena problemática. Representantes vecinales de Paredes, de la Asociación Marroquí de Pontevedra, de los centros educativos de Vilaboa y políticos locales mantuvieron durante más de una hora un encuentro con el secretario xeral de Emigración. Concluida la reunión, en la que se vivieron momentos de cierta tensión dialéctica, las partes dieron su visión de una controversia que ahora intentan rebajar. El alcalde, José Luis Poceiro, quiso restar hierro a un asunto que se inició a raíz de una entrevista que mantuvo con el presidente de la Asociación Marroquí, Mustapha El Abboubi. Según su versión, la comunidad musulmana tendrá que dejar en breve el centro de culto que tiene en Paredes y solicitó al Concello un local social, «non unha mezquita». «Non temos nin local nin espazo. O único que poderían facer é presentar un proxecto, se teñen o terreo, para facer un local social. Por todo Paredes parece ser que hai un alcalde que lle quere facer unha mezquita ao colectivo marroquí e iso é unha barbaridade e non é certo». A preguntas de los periodistas, el regidor afirmó que no está de acuerdo en que se haga una mezquita -entendida como «unha construción dun tipo arquitectónico determinado»- porque convertiría a Vilaboa en «centro neurálxico dos practicantes desta relixión». Miedo Mustapha El Abboubi indicó que la comunidad marroquí necesita una mezquita, pero no como las del Magreb: «Algo pequeño, de cien metros, ya lo hablamos montones de veces con los vecinos de Paredes, pero tienen miedo de que más adelante vengan radicales y gente de fuera a rezar. Queremos comprar un terreno aquí, pero al final hablamos con el alcalde y no hay sitio». El presidente de la Asociación Marroquí recalcó que lo que ahora piden es un local social «para que los niños puedan aprender la lengua árabe». Celso Pérez, representante de la Asociación As Salinas do Ulló, dijo que el encuentro fue positivo para tratar de resolver «este malentendido». Ayer noche tenían previsto reunirse con el alcalde. El secretario de Emigración anunció que estudiará la cofinanciación del plan Convive, que calificó de «moi ben elaborado, estruturado e ambicioso». Dentro de las posibilidades de su departamento, se comprometió a apoyar al Concello «por unha labor que nós entendemos exemplar no eido da integración social e laboral dos inmigrantes». El Ayuntamiento solicita 500.000 euros.