EN LA ONDA | O |
10 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.AUNQUE parezca increible, los sindicatos de Pontevedra se han puesto de acuerdo en algo. No lo consiguieron para cambiar de edificio, tampoco para las movilizaciones del primero de mayo, ni siquiera para plantear conflictos laborales; pero por fin encontraron un punto de encuentro: ¡la mierda!, con perdón. Las cuatro centrales que comparten el edificio sindical están recabando presupuestos para contratar una empresa de limpieza. Estos días se puede ver a operarios de diversas firmas midiendo la superficie del destartalado edificio para calcular costes. Una vez recabados todos los presupuestos, los responsables comarcales de UGT, CIG, Comisiones?? ?Oobreras y CGT deberán decidir qué empresa contratan para limpiar un edificio compartido que necesita la balleta como agua de mayo. Los cierto es que la situación actual no se podía sostener porque el enfrentamiento interno alcanzaba incluso a la fregona. Mas de una vez hubo reproches sobre el grado de limpieza en el tramo de escaleras que correspondía a cada sindicato. Unos se consideraban mas higiénicos que otros, e incluso alguno reconocía que no limpiaba demasiado para chinchar; ¡qué asco!. Para evitar por tanto la guerra sindical de la basura la mejor opción es una empresa de limpieza. Si eligen por el precio, la decisión será fácil, pero si entran en otras consideraciones, la pueden liar otra vez. Las malas lenguas dicen que ahora habrá consenso, porque de lo contrario solo les queda afrontar la limpieza a los cuatro secretarios comarcales. Se imaginan a Moncho Vidal, a Rafa Iglesias, a García Pedrosa y a Miguel Cuña con sus guantes, su escoba y su fregona; yo tampoco. Bromas aparte, algo huele mal en el sindicalismo cuando solo les une la basura.