Regreso al futuro

a.g. / m. e. | pontevedra

PONTEVEDRA

En directo | La pastera en el ojo del objetivo Un equipo de reporteros de la televisión argentina América 2 intenta desgajar cuál será el futuro de las celulosas que se quieren instalar en Uruguay

01 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

?a batalla diplomática al más alto nivel que han provocado entre uruguayos y argentinos los proyectos de Ence y de la finlandesa Botnia en Uruguay -para construir sendas fábricas de pasta de papel- ha hecho subir varios enteros el protagonismo de Pontevedra en los medios de comunicación de ambos países. Canal América 2, de Argentina, es el último medio que ha enviado a un equipo de reporteros del programa Informe Central a investigar la historia y el impacto socioeconómico y medioambiental de Ence en Pontevedra y para analizar el debate social que genera su ubicación al pie de la ría. No en vano, tal y como reconoció ayer uno de los miembros de este equipo, Sergio Fedorovsky, la fábrica proyectada en Uruguay será para los argentinos como lo es para los de Lourido la factoría de Lourizán. Pero la oposición también nace, no sólo por la escasa distancia geográfica, sino también porque en la orilla argentina del río Uruguay se desarrolla una importante actividad turística que puede peligrar con el impacto de ambas plantas en una zona prácticamente virgen, explicó. «Las autoridades argentinas están exigiendo a las uruguayas que impongan a Ence y a Botnia tecología libre de cloro, que se supone que es menos dañina, porque Ence ha admitido que va a usar dióxido de cloro en la producción». El equipo se ha entrevistado con la dirección de Ence Pontevedra, con el alcalde de esta ciudad, con su homólogo de Poio, con la APDR, con sindicatos... Pero, lo que más les sorprende, es la duración de un conflicto social que ya dura cuatro décadas y que temen que se reproduzca y enquiste entre dos países con relaciones hasta ahora cordiales. «También nos sorprendió descubrir la opinión de la gente, en su mayoría bastante contraria a una planta que lleva cuarenta años».