Otro puente para acabar con el tapón

La Voz CH.???C. | PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

Análisis

23 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Sólo cuatro millones de euros separan las dos orillas del Lérez. De hecho, la alternativa propuesta ayer por el Concello de Pontevedra para evitar A Barca, canalizando el tráfico por As Corbaceiras hacia los puentes de O Burgo, Santiago y Os Tirantes, no es más que un test para conocer cómo funcionaría el nuevo puente que aspira a aliviar, construido a medio camino entre ambos, tanto el de A Barca como el de O Burgo. Si funciona, los cuatro millones de euros estarían más que amortizados, si es que se pudiesen peritar cómo afectan los atascos a los nervios de los conductores. Pontevedra y Poio crecen inconexas engordando lo que ya es de facto una nueva ciudad. El nuevo enlace, que el Ayuntamiento ya ha comenzado a negociar con la Consellería de Política Territorial, contribuirá a mejorar la trama urbana entre ambas márgenes. El viaducto es parte de una amplia remodelación de todo el nudo de A Barca. Si los planos se sustantivan en hormigón, el peaje de la AP-9 se tendría que trasladar más hacia el norte, el parque de bomberos desaparecería del entorno y todas las conexiones de la zona se rediseñarían. Entre ellas, el propio puente de A Barca, que sería sólo de entrada a Pontevedra. El nuevo permitiría el tráfico en ambos sentidos.