En dos minutos | Premios Granito Galego Lores recibirá la distinción de Cidade da Pedra con la que el colectivo reconoce la apuesta de Pontevedra por el uso de la piedra en las obras urbanas
01 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.La Asociación de Graniteros de Galicia hará entrega hoy al alcalde del premio Cidade de Pedra, con el que este colectivo reconoce la apuesta de la ciudad por el uso de la piedra en las distintas obras de reforma urbana. En el acto, que se desarrollará en el Café Moderno de la Fundación Caixa Galicia a partir de las 19.30 horas y que estará presidido por Anxo Quintana, también será distinguido el veterano artista lucense Manuel Mallo, que recibirá la insignia de oro de la entidad «por la difusión universal que ha realizado del granito a lo largo de toda su vida». El vicepresidente de la Xunta será el encargado de entregar el premio a Lores, mientras que Mallo recibirá la insignia de manos del presidente de la asociación, Gumersindo Alonso. Esta es la segunda edición de estos premios, que la asociación confía en que alcancen un gran prestigio. En el caso de la ciudad, se ha tenido en cuenta que el granito es el elemento fundamental en todas las obras de rehabilitación de inmuebles, calles y plazas de la zona monumental, así como en todo el perímetro del centro histórico y su conexión con el resto de la ciudad. En el momento de conocer la distinción, el alcalde había puesto como ejemplo del respeto a la tradición en el uso de la piedra la recuperación del Camino Portugués a su paso por el casco antiguo. Para el equipo de gobierno, una asignatura pendiente es el empedrado de la plaza de la Peregrina, que por su elevada superficie y coste se pavimentó en loseta de hormigón cuando gobernaba el PP. Además, la insignia de Manuel Mallo reconoce toda una trayectoria en la escultura y el hecho de que sus obras siempre han estado marcadas por la utilización de técnicas de elaboración de granito con resultados artísticos muy notables. Con 83 años de edad, Mallo ha trabajado casi en exclusiva en los últimos 25 en la construcción del templo de la Sagrada Familia de Barcelona.