La Policía Local tuvo que precintar y desalojar ayer por la tarde el inmueble afectado Arquitectos de la construcción mantuvieron una reunión con técnicos municipales
10 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?odo se quedó en un susto. El Concello de Pontevedra ordenó ayer, a primera hora de la tarde, la paralización de una obra en la calle Juan Bautista Andrade al aparentemente existir riego de derrumbe de un edificio adyacente. Tal resolución implicó, asimismo, que la Policía Local precintase y desalojase este último inmueble, en el que todo parece indicar que únicamente reside una familia, según informó un portavoz del cuerpo municipal. Además, se tuvieron que tomar similares medidas con un estanco situado en el bajo del inmueble sobre el que aparentemente existe peligro de que se venga abajo, que a última hora de la tarde de este miércoles permanecía con los cerrojos echados. Un responsable de la obra paralizada explicó que, hasta la intervención de los agentes de la Policía Local, se estaban realizando trabajos demolición de un antiguo edificio que había albergado una panadería, para de este modo poder construir un nuevo inmueble de viviendas en el solar. Añadieron que, según sus primeras impresiones, el problema vino provocado por el hecho de que parte de la estructura del inmueble precintado es de madera. Precisaron, en este sentido, que en muchos puntos se encuentra apolillada, por lo que las vibraciones de la obra podrían provocar que tal estructura cediera, aunque matizaron que se trataba de una posibilidad, en principio, remota. En cualquier caso, estas mismas fuentes destacaron que los arquitectos de la obra estaban manteniendo una reunión con los técnicos municipales para, entre otras cuestiones, concretar los pasos que se tenían dar a partir de este momento. Al cierre de esta edición no había trascendido el resultado de tal encuentro. Atropello Por otro lado, sobre las seis de la tarde de ayer, una mujer de 80 años resultó con lesiones leves tras ser atropellada en la confluencia de las calles Naranjo y Florez por un camión de reparto de botellas de cerveza. Fuentes policiales precisaron que el suceso se produjo cuando el vehículo, que tiene todos los papeles en regla, daba marcha atrás para incorporarse a Cobián Roffignac sin que el conductor se hubiera percatado de la presencia de la mujer. La víctima sufrió diversas erosiones en los hombros y las asistencias sanitarias del 061 optaron por trasladarla a un centro médico al comprobar que estaba muy nerviosa y le había subido la tensión.