?l Consejo de Ministros aprobó en la primavera del 2000 la creación de una nueva demarcación registral de la propidad en la provincia. Esta medida afectó a Bueu, Cangas y Moaña, que hasta esa fecha se encontraban adscritos al registro de la propiedad de Pontevedra número dos -el mismo en el que está Marín-. La justificación de la medida se halló en la sobrecarga de las oficinas pontevedresas, al compartir la propiedad de O Morrazo con el mercantil de toda la provincia. La segregación de estos tres municipios supuso un fuerte varapalo a las aspiraciones marinenses de tener un servicio propio y ubicado en la villa. El registrador de Marín sólo atiende asuntos de propiedad de este municipio, pero las oficinas siguen hasta hoy en Pontevedra. Pugna municipal En el 2000, la aparición del registo de la propiedad de O Morrazo, con oficinas en Cangas, se vio como un episodio más de la pugna por la capitalidad de la comarca entre este concello, encabezado por el popular Enrique Sotelo, y Marín, dirigido por el socialista Antonio Santiago. Los marinenses acusaron a Sotelo de haber aprovechado que el PP gobernaba en Madrid para conseguir sus objetivos y dejarles arrinconados. Es significativo que el registro de la propiedad para Cangas fue uno de los servicios que los entonces ediles populares de la comarca se repartieron entre sí, después de la creación de una comisión de tres alcaldes. Bueu se asignó el parque comarcal de bomberos, que consiguió después, y Moaña reclamó un servicio de inspección de la ITV, que no logró.