EL VÓRTICE | O |

19 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

LAMENTABLE EL balance de la movida de este fin de semana. Un pavo real, el último, murió bajo los palos de un salvaje sin escrúpulos seguramente bien regado en alcohol. Estos hechos llevan a uno a preguntarse quiénes son los verdaderos animales, si los que viven entre rejas para deleite de vecinos y turistas o estos otros que asaltan su artificial refugio para molerles a palos. Lamentable. Desgraciadamente no ha sido el único espectáculo de barbarie animal que ha ocurrido en Pontevedra en los últimos meses. Ahí está ese perro, apodado Valiente y que vive aún con el terror y la angustia en su mirada en la protectora de animales, al que unos mal nacidos -no cabe otra definición- quemaron con ácido. Pero también hay desaprensivos a otros niveles, que no piensan las consecuencias. Detrás del Sánchez Cantón hay una zona cuidada por los vecinos en la que anidan y, en ocasiones, crían patos y cisnes. Normalmente su única compañía son los lorchos del Gafos, palomas, gaviotas y otras aves menores. Digo normalmente porque cada vez es más habitual ver como ese microcosmos es utilizado por dueños de perros para que los canes hagan sus necesidades. Que, por supuesto, casi nunca, recogen. ¿Será por ahorrarse una bolsa de plástico?