«BNG y PSOE funcionan como dos gobiernos independientes»

Martiño Suárez PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

SERGIO MOURIÑO

Entrevista | Teresa Pedrosa Silva La líder popular dice desconocer qué espera a la ciudad con la nueva Xunta porque «no hay programa», y cree que la coalición disgregará la Administración aunotómica

16 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Perdido el gobierno de la Xunta para su partido, el PP, y después de dos años en la oposición municipal, la portavoz conservadora en el Concello, Teresa Pedrosa Silva, asegura que ahora lo más difícil será que su formación haga visible su nuevo papel. Tomando la parte por el todo, la líder popular local cree que el pacto de gobierno entre el PSOE y el BNG en la Administración autonómica va ser un calco del fiasco vivido en el Ayuntamiento de Vigo. -¿Qué valoración hace de dos años de gobierno municipal de coalición entre BNG y PSOE? -En este momento considero que hay muchas cosas por hacer, y que estos dos años se han caracterizado sobre todo por la falta de gestión. Hay pocos proyectos nuevos para la ciudad, y los que hay, muchos heredados de hace dos mandatos [cuando Juan Luis Pedrosa, del PP, era alcalde], están sin ejecutar. La falta de capacidad de gestión se ve más en las áreas del Partido Socialista: el párking de la Alameda sigue siendo virtual, en infraestructuras deportivas pasan años para que se hagan obras pequeñas, en jardines no está ni el nuevo contrato y se trabaja en una situación ilegal... Se nota que las parcelas, al estar separadas, no funcionan como un gobierno coaligado, sino como dos independientes, dos gobiernos municipales distintos, donde a veces aparecen problemas cuando un área incide en la otra. El reparto tan claro de competencias da lugar a esa falta de capacidad de gestión. Por lo demás, lo que se ve en la ciudad es más de lo mismo: calles y aceras. -¿Y cree que puede pasar lo mismo en la Xunta? -El escenario es distinto, porque aquí el líder y el que gobierna es el Bloque. El PSOE va a su rebufo, y no es capaz de ejecutar sus proyectos. Ahora va a ser al revés: el gobierno lo tendrá el PSOE, y el modelo que se va a tomar en Galicia es un poco el de Vigo, que no funcionó. Liderará el PSOE, y el que exigirá cuotas de poder será el Bloque. Allí rompieron. En este caso, tal y como van las negociaciones, ése parece ser el estilo: el fuerte a la hora de negociar está siendo el Bloque, que está consiguiendo más de lo que pide. -¿Qué espera de la nueva Xunta para Pontevedra? -La verdad es que durante la campaña electoral ninguno de los dos hicieron ninguna propuesta para Pontevedra, excepto el traslado de Ence sin alternativas. No conozco el programa concreto para la ciudad, esperemos que lo hagan ahora, y que Pontevedra salga igual en el reparto que el resto de Galicia. Y la estrella fue el cierre de Ence, pero no hay alternativas viables para el traslado. Yo recuerdo que en la campaña la señora [Teresa] Casal [portavoz local del PSOE] decía que [Emilio Pérez] Touriño [candidato socialista a la presidencia de la Xunta] haría, inmediatamente después de las elecciones, su propuesta concreta para Ence, y de momento todo es demasiado abstracto. -Una de las cosas en las que se incide mucho desde el BNG y el PSOE es que ahora podrán hablar con normalidad con la Xunta, cosa que hasta ahora, con el PP, no parecía ser posible... -Yo creo que eso no es cierto, en primer lugar. Y en segundo, no es un problema de la Xunta. La falta de diálogo viene dada por una falta de talante de los gobernantes municipales. De hecho, nadie puede negar que las ciudades que más colaboración tuvieron con la Xunta fueron dos gobernadas por el PSOE, A Coruña y Santiago. El diálogo institucional, en estos casos, no se puede poner en duda. Pero para pedir hay que tener proyectos. Aquí hay una falta absoluta de proposiciones. Recuerdo el papel con el que el alcalde de Pontevedra [el nacionalista Miguel Fernández Lores] acudió a la primera reunión con [Manuel] Fraga [presidente de la Xunta en funciones], y era una hojita con algunas peticiones y ninguna concreción.