Las «cocinas» de la campaña

ALFONSO GONZÁLEZ

PONTEVEDRA

EN LA ONDA | O |

11 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

DETRÁS DE los mítines y los paseos electorales se esconde la llamada «cocina de campaña», donde los partidos planifican su estrategia oculta. Desde el PSOE se movieron hilos para desactivar la movilización de trabajadores de Ence, fijada para la misma hora del mitin de Touriño en Pontevedra. Sólo «convencieron» a UGT pidiéndoles que no le hiciesen el juego al BNG, porque los nacionalistas ya había rentabilizado de sobra la manifestación del día 4. Los socialistas también movieron a sus espías tras el chivatazo de que Esperanza Aguirre había traído un autobús lleno de militantes del PP de Madrid para llenar en el mitin de Villalonga. Localizaron el vehículo, aparcado en Silgar, y vieron que procedía de Alcalá de Henares; pero al parecer solo promocionaba el Quijote. En el BNG cuidan al máximo la puesta en escena de sus mítines, muy a la americana; quizas por eso, en el de Pontevedra la música de fondo era en inglés, hasta que un nacionalista histórico preguntó a los técnicos:«¿Non temos música galega, ou que pasa?». Y en el PP recurren a casi todo para no perder la Xunta. Alguien propuso captar el voto gitano, aprovechando el enfrentamiento que mantienen con el ayuntamiento de Pontevedra por el mercadillo. Hubo reunión y hasta beso de Tere Pedrosa a Sinaí Giménez. Todo esto también es campaña.