Crónica | Encierro simbólico en el consistorio pontevedrés Los representantes electos de los trabajadores protagonizaron su primera protesta en respuesta a la «provocación» del gobierno local BNG-PSOE
20 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?ientras en el Teatro Principal el ex alcalde y ex popular José Rivas Fontán lanzaba una larga perorata plenaria en la que pedía el destierro de la democracia asamblearia y advertía sobre el peligro de tensionar la vida local, el salón donde él presidía los plenos, allá por la década de los ochenta, volvía a recobrar su protagonismo de antaño. Pero los ocupantes de ayer, salidos muchos de otra contienda electoral, también querían dar respuesta a los grupos municipales que forman el gobierno local pontevedrés. Fue el debut de gran parte del nuevo comité de Ence, que arropados por compañeros de las otras empresas que la compañía tiene en Pontevedra, protagonizaron un encierro sorpresa mientras la corporación debatía la moción que BNG y PSOE suscribieron para dar apoyo institucional a la manifestación contra la pastera convocada para el 4-J. «Nos parece que que se adopte este acuerdo a nivel institucional es una auténtica provocación hacia los trabajadores y queremos demostrar nuestra decisión de seguir peleando por el mantenimiento de los puestos de trabajo y por que se complete el ciclo productivo». Entre los sindicalistas encerrados, entre los que obviamente no había ninguno de la CIG, cunde la idea de que «lo que está ocurriendo en Pontevedra es de una gravedad absoluta, teniendo en cuenta que, a estas alturas y está más que demostrado, que si no hay papelera se debe al oportunimo político», subrayó García Pedrosa, quien aludió a la multimillonaria ayuda que le acaba de conceder el Ministerio de Economía a Tisú de Lourizán. «Reaccionarios y antiobreros» o las «malas mañas» de Teresa Casal, Antón Louro y Emilio Pérez Touriño, fueron algunos de los calificativos que dedicó a solicialistas y nacionalistas un sindicato que electoralmente, dijo, apuesta por el cambio. Y entre declaración y declaración, en el salón de plenos en el que antaño dirigía la política local José Rivas Fontán, se preparaba la primera fiesta homenaje de la corporación a sus funcionarios para celebrar la festividad de santa Rita, su patrona. Y llegada la hora los sindicalistas se fueron. Pero por si ni la abogada de imposibles puede encontrar una solución factible para el controvertido binomio Ence-ría, a pocos metros del viejo salón de plenos y del Teatro Principal, el popular Alberto Núñez Feijoo dibujaba en el Galicia Palace una propuesta para obrar el milagro. Pero esa ya es otra historia y habría que creer en ella. Tanto como en la santa.