Las fiestas de Portonovo podrán celebrarse en una zona de 9.400 metros cuadrados Asegura que la gestión será cuidadosa y la ocupación del ecosistema, excepcional
29 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.La campaña de Ecoloxistas do Salnés para evitar que las fiestas de Portonovo impliquen la utilización de las dunas de Baltar para instalar barracas y atracciones ha caído en saco roto. El Ayuntamiento de Sanxenxo acaba de cerrar un acuerdo con la Demarcación Provincial de Costas para hacer un uso restringido de una parte del ecosistema. Las dunas de Baltar ocupan una superficie de 32.000 metros cuadrados. El acuerdo entre Costas y Ayuntamiento fija que se puedan utilizar de forma excepcional 9.400, situados en la parte más cercana al puerto y enfrente del parque de O Espiñeiro. «Se trata de un uso puntual de ese espacio para acoger las fiestas de san Cristóbal, en julio, y san Roque, en agosto», advierten desde el Ayuntamiento de Sanxenxo. Barracas de feria y otras instalaciones deberán ajustarse a unos espacios predefinidos. De los 9.400 metros cuadrados, 5.925 se destinarán a las atracciones. Los 3.475 restantes se dividirán en sendas peatonales. Pero la planificación realizada por Concello y Costas no elimina el impacto, simplemente trata de minimizarlo. Para ello, el Concello se ha puesto en contacto con botánicos de la Universidade de Santiago, según revelaron ayer fuentes municipales. Las recomendaciones de los expertos pasan por segar las especies vegetales que actualmente crecen en la zona que se va a utilizar para las fiestas. Los árboles plantados por Costas se trasladarán a un lateral de la duna para lograr el espacio necesario y a su vez evitar que alteren el perfil del ecosistema. El tratamiento de los espacios peatonales está todavía por determinar. Las únicas recomendaciones han sido «utilizar el material más natural posible». En realidad, tal y como recoge el proyecto inicial del Ministerio de Medio Ambiente para recuperar las dunas de Baltar, cualquier ocupación masiva del ecosistema es incompatible con su recuperación. La dunas han sido objeto de un programa de regeneración que ha costado más de trescientos mil euros para lograr un ambicioso proyecto: que el perfil del complejo dunar recupere su evolución natural. Para ello se eliminó el antiguo paseo peatonal de madera que descansaba sobre la arena. En su lugar se construyó uno nuevo elevado sobre pilares. El viento, al no encontrar barreras artificiales arrastra ahora la arena desde la playa y permite la formación del perfil de las dunas. Precisamente para evitar que la acción del hombre interrumpiese un proceso extremadamente lento se construyeron pasarelas peatonales en espina de pez para acceder desde el paseo a la playa. Ahora, el Ayuntamiento de Sanxenxo pide responsabilidad a los vecinos en el uso del espacio durante las fiestas.