Las tendencias en el vestuario para las ceremonias nupciales se abren a todos los estilos
20 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Alta costura o prêt-à-porter, eso depende de cada bolsillo y de la exclusividad que se busque. Pero lo cierto es que en las últimas tendencias de la moda para ceremonias nupciales cabe todo. Aquel falso axioma de que sobre gustos no hay nada escrito se hace verídico si de vestidos de novia se trata. Aunque en su inmensa mayoría ninguna de las propuestas difundidas por los grandes diseñadores, tanto nacionales como internacionales, raya en la excentricidad. Todo lo contrario. El lujo y la sofisticación son las notas que definen los modelos de alta costura para la actual temporada primavera-verano. Si su estilo es romántico, no tema. No sólo se lleva, sino que es una tendencia que perdura en el tiempo. Dentro de este corte, los escotes palabra de honor, las flores y la utilización de tejidos como gasa, seda o el encaje -que cada día gana más puntos-, son las principales claves de una impronta inspirada en los años 50. Que lo suyo es la sobriedad. Pues no la perderá el día más importante de su vida si apuesta por un vestido con escote en uve o barco, confeccionado en satén, raso o seda. Una pista: Devota & Lomba sabe bien lo que hace y casi nunca comete excesos. El look sirena también tiene sus maestros. Jesús del Pozo o Victorio & Lucchino, o Joaquín Verdú son también apuestas seguras a la hora de realzar las expectaculares figuras que, por lo general, lucen las novias, potenciadas por escotes en uve habitualmente acentuados en la espalda. Los volantes, las dos piezas o los tejidos bordados son otras opciones si una ha decidido perder su soltería como una mujer glamurosa en la que ya no tiene cabida eso de blanca y radiante. Porque el blanco ha perdido su níveo aspecto para transformarse en crema, champán, gris perla o atrevidas pinceladas de rojo, verde... Otra de las piezas claves de esta temporada son los abrigos, sutiles, eso sí, pero muy prácticos en un clima como el nuestro. ¿Y los novios? Bien, gracias. Ya no se llevan nada esas parejas encorsetadas de tiempos pasados. La naturalidad es la clave, aunque ésta no esté reñida con el conservadurismo del clásico chaqué. Fíjese en el look británico, su elegancia es insuperable. Pero el mercado ofrece opciones más modernas en trajes de chaquetas y tonalidades que a un ortodoxo le podrían parecer una revolución.