Praza da Ferrería Políticos, directivos del Pontevedra y periodistas jugaron ayer un torneo benéfico ante la divertida mirada de los jugadores granates
09 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Resultó un ejercicio curioso: por un día, y gracias a un partido de fútbol sala en beneficio de la Asociación Española Contra el Cáncer, los futbolistas del Pontevedra pudieron ser quienes diesen las puntuaciones a la prensa, y no al revés. «Voluntariosos, pero sin llegada; lo intentó todo, pero su tarde fue tarde aciaga», se burlaba el director general del club, Elías Espiñeira. En la grada, el técnico granate, Alberto Argibay, se alegraba de no haber fichado como refuerzo a ninguno de los integrantes de los equipos de directivos, políticos y periodistas. ? a casi ninguno. Entre políticos y periodistas, los porteros se salieron. En el bando de la prensa, el radiofónico Juan de Sola salvó la cara al gremio, que presentó equipo mixto, como es natural; en el de los administradores, el alcalde de Pontevedra, Miguel Fernández Lores, se ganó un puesto en el quinteto ideal. Él remó en mar abierto, vendido por una defensa -la de los Bará, Rodríguez, Esperón, Covelo o Míguez- más bien despistada. Aguerrida, pero sin demasiada fortuna. Eso sí, cuando el presidente de la Diputación, Rafael Louzán, discreto en sus méritos futbolísticos, lo retó a un mano a mano en los penaltis, Lores tuvo que claudicar: mientras que el popular anotó su tiro, el nacionalista lanzó en suyo fuera. Hay quien sabe estar en el sitio adecuado...