Laborar en busca de trabajo

Marcos Pichel MARÍN

PONTEVEDRA

XOÁN CARLOS GIL

Reportaje | Aprender un oficio La escuela taller de la finca de Briz va por su segunda edición, en la que 56 alumnos aprenden albañilería, carpintería, cantería o jardinería, mientras se afanan en restaurar dos casas

29 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

La escuela taller de Briz comenzó el 30 de junio del 2004 su segundo periplo de existencia. La casona que ahora les sirve de sede, el edificio principal de la finca, fue restaurada en su anterior periplo de vida. El trabajo marcha viento en popa en esta segunda fase, en la que está previsto el arreglo de dos edificios más, junto con el adecentamiento de los jardines. Concello y Xunta de Galicia van de la mano en este proyecto, que cuenta con 56 alumnos, en su mayoría provenientes de Marín, pero también de Pontevedra. Ambas instituciones se encargan del presupuesto, en total 1.127.813 euros. El Ayuntamiento, además, aporta el dinero para los materiales de la obra. Canteros, albañiles, carpinteros, electricistas y jardineros. Estos serán los oficios que se desempeñarán en las obras de acondicionamiento de dos casas de la finca, que se desarrollarán en tres fases. Ahora mismo están en la segunda, teórico-práctica, 11 alumnos por cada oficio, salvo jardinería con 12. La tercera fase será práctica. El objetivo del curso es que los jóvenes aprendan un oficio mientras trabajan (en la segunda fase cobran por ello el 75% del Salario Mínimo Interprofesional), y fruto de ese trabajo quedarán unos equipamientos de primera calidad para la ciudadanía de Marín. El cuidado y manteniemiento del patrimonio natural de la finca será una parte fundamental. Que lo hacen bien, puede comprobarse en cómo ha quedado su sede y en la evolución de sus labores actuales.