Praza da Ferrería El realizador pontevedrés Mario Iglesias convocó ayer en Pontevedra un cásting para una de las historias de su primer largo, que refleja el mundo de los bares
07 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?e bares es un homenaje al pequeño universo social que habita en cada uno de estos locales. La primera película de larga duración del realizador Mario Iglesias consta de un total de doce historias, cada una de ellas diferente, pero a la vez engarzadas. «Lo que pretende reflejar es que cada bar es un mundo y de hecho, cada una de las historias se desarrolla en un bar diferente y cuenta con diferentes protagonistas», señala el director. Precisamente, para buscar a los actores de una de estas historias, la número ocho, Iglesias convocó ayer un cásting en el Pazo da Cultura, al que se presentaron un buen número de aspirantes. El director buscaba un protagonista masculino de entre 35 y 45 años para esta secuencia, que se filmará en el restaurante Mochi de Vilaboa mañana domingo, así como actores y actrices de todas las edades para las cuatro historias restantes que se rodarán entre este mes de enero y febrero. ?a película se rueda con formato digital y un avance de la misma, concretamente cinco de las historias, ya se presentó recientemente en un festival en las islas Canarias. «Queríamos ver cómo respondía el público, si funcionaba este entramado de historias y la verdad es que tuvo bastante éxito», señala Mario Iglesias, que ya lleva hasta la fecha diez cortometrajes a sus espaldas. Uno de los atractivos del filme es que une a actores profesionales con gente de la calle que actúa de forma aficionada. Así, De bares puede contar aproximadamente con centenares de actores, aunque sólo una veintena tengan texto. «De hecho -añade el director pontevedrés- mucha gente pensaba en Canarias que todos eran actores profesionales. Al tratarse de cine digital y no tener la parafernalia de cualquier rodaje, la gente se relaja más y la actuación gana». Ayudas ?glesias todavía no sabe cuándo podrá estrenar su película que, de momento, sólo tiene una subvención para el guión. «Tenemos varias ayudas pedidas, aunque ninguna concedida, y el Ayuntamiento pontevedrés también se ha mostrado interesado, aunque el cine digital exige mucho menos presupuesto», explicó.