Dos meses después de su inicio, las obras de restauración y protección de los 8.992 metros cuadrados que ocupa el sistema dunar de la playa de Baltar están a punto de finalizar. Aparte de la recuperación medioambiental, el proyecto incluye mejoras de accesibilidad que completarán la oferta de servicios de que dispone la playa. Según aseguró ayer el Concello de Sanxenxo, los operarios de la empresa que realiza las obras ultiman una serie de trabajos que está previsto «finalicen este mes». Entre estos trabajos figura la instalación, en la parte próxima a Portonovo, de dos nuevos accesos desde el paseo de Baltar a la nueva senda que discurre paralela a la playa. También serán sustituidos otros tres accesos que ya existen en la parte central y en la zona próxima a punta Vicaño. También se están instalando unos nuevos aseos de madera, uno de ellos adaptado para minusválidos, que serán colocados en la parte central de la playa. Estos nuevos aseos completarán los ya instalados por el Ayuntamiento a la altura de la calle Rafael Picó. Finalmente, entre las previsiones aún no rematadas está la colocación de papeleras y la recuperación de la zona mediante la plantación de especies dunares y la eliminación de las invasoras. La UTE formada por las empresas Movel Vial y Demain (Depuración, mantenimiento e Instalaciones SL) fue la adjudicataria del proyecto, que incluya una serie de actuaciones ya ejecutadas cuya inversión ya ha ascendido a 325.560 euros. Retranqueo de seis metros Los trabajos comenzaron con el retranqueo de seis metros de la antigua senda hacia la carretera y con la sustitución de la antigua por otra de pino antideslizante de 2.739 metros de largo y de 3,75 de ancho, elevada 50 centímetros del suelo. De la senda parten también cuatro pasarelas con el fin de facilitar el acceso a las personas con problemas de movilidad que llegan hasta el mismo arenal. En el acceso situado en el extremo izquierdo mirando al mar, que desciende desde el paseo de Silgar, se colocaron a ambos lados de las escaleras que forman parte de la senda barandillas de madera para facilitar el acceso a los peatones. La protección de las dunas y sus respectivas plantaciones se está llevando a cabo mediante la instalación de vallas de madera y señalización de las zonas regeneradas a través de unos carteles informativos. Finalmente, el proyecto también ha incluido la demolición de unos antiguos aseos que llevaban varios años fuera de servicio y que estaban instalados en zona de dominio público marítimo-terrestre.