La reforma de la Audiencia y el traslado de juzgados apenas solventarán la falta de espacio Ya ha sido necesario habilitar despachos y archivos en algunos pasillos del edificio
13 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?onstituyen una imagen ciertamente llamativa y sirven para llamar la atención sobre la situación del edificio judicial de A Parda: cientos, por no decir miles, de expedientes y sentencias están amontonadas en los pasillos de la Fiscalía por falta de un espacio para archivarlos. No es el único ejemplo de la saturación que registra el inmueble. El decano de los jueces de Pontevedra, Francisco Javier Menéndez Estébanez, reconoció que la falta de espacio está provocando que se tengan que aprovechar pasillos para reconvertirlos en archivos o para ubicar algo similar a un despacho, tal es el caso de la situación que vive el juez de refuerzo de la sala de Primera Instancia e Instrucción número seis. Medicina legal Además advierte que cuando empiece a funcionar el recién creado Instituto de Medicina Legal el problema se agravará. Se prevé que vengan siete forenses cuando, en la actualidad, sólo hay tres despachos. En este caso concreto, Francisco Javier Menéndez incide en que no siempre estarán la totalidad de funcionarios pero esta circunstancia no obvia una situación «que ya es bastante preocupante». Resalta que «es imprescindible» el buscar una solución, ya que en poco más de un lustro el edificio de A Parda «se ha quedado pequeño». El decano de los jueces aventura que en un plazo aproximado de dos años el edificio estará colapsado. Ni siquiera la reciente reforma de la Audiencia Provincial subsanará las deficiencias. Está previsto que en el Pazo da Xustiza, además de las cuatro secciones, se ubiquen las salas de Vigilancia Penitenciaria, el Mercantil y los dos Sociales que aún se encuentran situados en A Parda. De este modo, el edificio judicial tendría espacio únicamente para dos dependencias nuevas, pero una de ellas todo apunta a que ya va a ser utilizada por la Fiscalía de Menores, cuya situación fue definida como precaria por el magistrado pontevedrés. Además, hay que tener en cuenta que existe la posibilidad de que el próximo año se cree un nuevo juzgado -ya ha sido solicitado-, pero, en cualquier caso, «si no es así, en un par de años, la separación de las jurisdicciones civil y penal exigirá una nueva sala en Pontevedra para dar una buena respuesta al ciudadano», apuntó Menéndez Estébanez. De este modo, se prevé que en el plazo máximo de dos años no haya huecos disponibles en A Parda. ¿Qué ocurrirá entonces? El decano de los jueces capitalinos no duda en echar la vista atrás y apunta que la solución pasará, dentro de unos cinco años, por alquilar pisos y bajos que suplan las disfunciones de esta escasez de espacio. «Da imagen de falta de medios», apostilló. No es de extrañar que los juristas capitalinos hubieran acogido con agrado el planteamiento de un nuevo edificio judicial realizado recientemente por el grupo de trabajo del PXOM. En su informe, ya se hacia referencia a las insuficiencia de las instalaciones de A Parda. Dilema En este punto, Francisco Javier Menéndez incide en que se plantea un dilema para la Administración: construir un segundo inmueble manteniendo el existente o levantar un macroedificio, como ya existe en Valencia con la Ciudad de la Justicia, en San Sebastián o en Bilbao. Para el decano la mejor solución es la segunda de estas opciones, ya sea por mantener todos las dependencias judiciales -incluidas las secciones de la Audiencia Provincial- en un mismo espacio, así como también por cuestiones de funcionamiento y agilidad a la hora de tramitar determinados aspectos de las causas -es más sencillo tener que bajar un piso para entregar una resolución que desplazarse al otro extremo de la ciudad para resolver la misma situación-. Además, un macroedificio estaría adaptado desde un primer momento a las necesidades surgidas por la implantación de las nuevas tecnologías, como puede ser el uso de videoconferencia en los juicios. ¿Y la ubicación idónea? «Donde se haga es cuestión de recursos y posibilidades. Personalmente opinó que si se pone a las afueras de Pontevedra sería preciso que contara con un buen servicio de accesos y aparcamiento, cuestiones que no causarían mayores problemas se es en el centro de la ciudad», concluyó Menéndez Estébanez.