El Centro da Muller detecta un incremento de los malos tratos

Elena Larriba García
Elena Larriba PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

ROCÍO MARTÍNEZ

Los Servicios Sociales del Concello llevan atendidos este año 78 casos y 39 fueron denunciados «¿Cantas máis?» es el lema de la cruda campaña del 2004 contra la violencia doméstica

11 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

«Sexo: muller. Idade: 46. Altura: 1,72. Peso: 71 kilos. Causa da morte: humillacións, agresións, contusións, fracturas múltiples, morte por arma blanca». Esta es la ficha que pende con un cordel de los pies de un cadáver en un depósito forense, imagen que recoge el cartel de la campaña del 2004 de eliminación de la violencia contra la mujer, presentada ayer por el Concello de Pontevedra con motivo de la celebración el 25 de Noviembre del Día de la No Violencia. La concejalía de Benestar Social ha optado este año por mostrar la cruda realidad de las víctimas, utilizando como lema una sonora pregunta «¿Cantas máis?». El Centro Municipal da Muller lleva atendidos en lo que va de año 78 casos de malos tratos, 41 de carácter físico, de los que 28 fueron denunciados, y 31 de tipo psicológico, 9 de ellos también denunciados. Además se dio un caso de abuso sexual y otro de acoso sexual en el trabajo, que no llegaron al juzgado; dos episodios de maltrato a hijos por parte del padre, de los que se dio cuenta al Titular de Menores, y dos casos más de maltrato por parte de los hijos a madres de edad avanzada. Según el informe municipal, tres mujeres ingresaron en la casa de acogida y se solicitaron 17 órdenes de protección. Rosa Campos, responsable del servicio, subrayó el incremento de los casos de violencia en Pontevedra desde hace dos años. En el 2002 hubo 60 consultas por malos tratos (32 físicos, 23 psicológicos y 5 agresiones de tipo sexual), de los que fueron denunciados 24, y cinco mujeres fueron derivadas a casas de acogida. En el 2003 hubo 66 casos (35 malos tratos físicos, 21 psicológicos y 10 agresiones sexuales) y 30 llegaron al juzgado. El dato positivo es que cada vez se denuncia más el maltrato psicológico, una situación que a la mujer le suele costar más contar por la ausencia de marcas físicas que prueben el calvario por el que está pasando.