En este edición acudieron a Turisport operadores procedentes de distintas comunidades españolas, a las que se sumó la presencia de empresas turísticas de Francia, Méjico, Dinamarca, Portugal, Alemania, Noruega, Holanda e Italia. La comarca dezana estaba también representada a través de la fundación comarcal, Turdeza y el Concello de Vila de Cruces que dedicaba parte de su puesto a la promoción del galo de curral. La organización de Turisport puso en marcha una bolsa internacional de contratación que tiene como objetivo fomentar el intercambio de información de cara a la compra y venta de productos turísticos. Un mecanismo con el que la Fundación Semana Verde responde a la demanda planteada por los agentes del noroeste de la península y con el que se pretende conseguir ampliar mercados. La feria permitía un largo paseo virtual: adentrarse en la vida de los romanos del stand ourensano de la Vía Nova, recorrer el paisaje de numerosos rincones gallegos o perderse en el museo de Aveiro.